25 de mayo de 2020
 
Actualizado 02/04/2008 0:00:25 +00:00 CET

Julia Navarro.- Escaño Cero: 'La novena'

MADRID, 2 Abr. (OTR/PRESS) -

Sus señorías parecían de buen humor en el primer día de legislatura. Suele pasar, comenzar una legislatura es como para los niños el comienzo de curso, donde todo está por hacer y decidir, y las ilusiones se reflejan en la mirada. Pero sonrisas aparte, lo cierto es que los diputados socialistas no perdían de vista al presidente Zapatero, intentando escudriñar en su helada mirada azul planes de última hora, o mejor dicho, sobre quién puede recaer la suerte de ser ministro.

A José Antonio Alonso, que se estrena como portavoz del PSOE, se le veía poniendo cara del que se las sabe todas, que es una manera de ocultar que no tiene ni idea del terreno que pisa. Pero aprenderá, claro está. Claro que como José Antonio no tiene ni un pelo de tonto sabe que su nombramiento ha sido acogido con ciertos recelos en la familia socialista. Que un "independiente" sea designado portavoz por obra y gracia de su amistad con el jefe, molesta, pero como no hay nada que una tanto como el disfrute del poder, no hay contestación contra la decision de Zapatero ni contra nada de lo que haga o deshaga el presidente. Otra cosa son los comentarios de "pasillo" que no son más que fuegos de artificio.

Es curioso, pero tanto como José Antonio Alonso como Soraya Sáez de Santamaría han sido mejor acogidos por sus adversarios que por sus compañeros de filas. Y en el caso de la portavoz del PP los recelos de sus compañeros de partido son aún más evidentes.

En éste país nuestro hay mucho machista suelto, y los comentarios de "no va a poder con el grupo" "le falta experiencia" "hace falta algo más que buena voluntad", etc,etc,etc, dicho en ese tono entre paternalista y soberbio que utilizan algunos hombres, y algunas mujeres, a la hora de enjuiciar profesionalmente a una mujer. Soy de las que creen que Soraya Sáez de Santamaría tiene meritos como el que más para desempeñar la portavocía, y tiempo tendrá para demostrarlo.

En cuanto a José Bono, pues tal como estaba previsto los grupos nacionalistas no le dieron su voto pero le regalaron su absteción a cambio de ocupar puestos en la Mesa del Congreso. Pero Bono es mucho Bono, y lo que es seguro es que imprimira su personalísimo hacer en la presidencia del Congreso.

En los "pasillos" sus señorías dieían preveer una legislatura más tranquila que la anterior, peor en mi opinión es prematuro hacer predicciones. Las legislaturas se sabe como comienzan pero nunca como pueden terminar, y la sombra de los malos datos económicos van a marcar los próximos meses y quién sabe si años. Hoy, todo está por escribir. Que tengan suerte.

Julia Navarro.