Publicado 20/03/2026 08:00

Julia Navarro.- Gracias Méjico, gracias América

MADRID 20 Mar. (OTR/PRESS) -

Cuando los malos gobernantes no tienen respuesta para los problemas de su país se inventan un problema "externo" y así distraen a su opinión pública.

Méjico es un gran país que lleva en crisis mucho tiempo. El tiempo que ha transcurrido en convertirse en un narco-Estado.

El anterior presidente, el señor López Obrador, de origen español, que no fue capaz de resolver ninguno de los problemas estructurales que aquejan a Méjico, dedicó buena parte de su mandato a exigir que España, en la figura del Rey, pidiera perdón por cuanto hizo Hernán Cortés en la mal llamada Conquista.

El señor López Obrador no es de origen indígena, su apellido no puede ser más español: López. Sin embargo, encontró en el antiespañolismo su bandera política.

Su sucesora en el cargo, la señora Sheinbaum, es hija de judíos asquenazis.

Hasta aquí todo normal. Méjico siempre ha sido un país de acogida. Los españoles lo sabemos porque durante nuestra guerra civil abrió los brazos a muchos de los españoles que tuvieron que exiliarse. Allí vivieron, allí nacieron sus hijos, sus nietos.

Pero la señora Sheimbaum, que tampoco ha resuelto ninguno de los graves problemas de su país, ha hecha suya la bandera política de su mentor, exigiendo que España pida perdón por lo que hicieron los españoles que llegaron al país en el siglo XVI.

Yo creo que Méjico se tiene que perdonar a sí misma como nación asumiendo su historia. Y para ello nada mejor que escuchar y leer a sus más reputados historiadores. La Historia la deben de contar los historiadores y no los políticos que la manosean en función de sus intereses.

El imperio azteca no "cayó", o al menos no solo, por el genio militar de Hernan Cortes, sino porque distintos pueblos indígenas, ,como los txaltecas, totonacas, cholultecas, lucharon contra ese imperio opresor.

Cortés fue el elemento aglutinador, pero la derrota de Moctezuma habría sido imposible sin los aliados indígenas de los españoles. Y para que a nadie se le olvide, los habitantes de esos pueblos se convirtieron en súbditos de la corona de Castilla, es decir eran españoles con los mismos derechos o falta de ellos. España al contrario de los anglosajones, padres de la Leyenda Negra, no tuvo colonias, las tierras americanas eran virreinatos y sus habitantes por tanto españoles.

Y solo hay que comparar como es hoy la América del Norte conquistada por británicos, holandeses, irlandeses, alemanes... y la América del Sur. En América del Norte a los indígenas les exterminaron y los pocos que sobrevivieron terminaron en reservas y allí siguen sus escasos descendientes. En cuanto a América del Sur los españoles se mezclaron con los indígenas y hoy es imposible entender España y América del Sur sin esa fusión.

La Historia, insisto, hay que conocerla, y no manosearla y mucho menos manipularla en beneficio de intereses políticos de hoy.

La Historia de la Humanidad no es pacífica, es el encontronazo de pueblos con otros pueblos. En mi opinión España no tiene que pedir perdón a Méjico, tiene que dar las gracias a Méjico y a todos los países del sur de América, por lo que nos enseñaron, por lo que nos siguen enseñando, por cómo acogieron a los exiliados de la Guerra Civil Española y por todos los que hoy han emigrado a nuestro país y son parte de nosotros y enriquecen con su presencia y su cultura nuestro país.

Hoy son los pueblos indígenas de la América hispana los que están en vanguardia en la defensa de la Naturaleza, los que nos invitan a "escuchar y respetar" la Tierra, los que con su acción diaria son los únicos ecologistas coherentes. De ellos tenemos mucho que aprender y no de los ecologistas de salón que nos gobiernan.

De manera que no nos deben doler prendas por decir alto y claro: Gracias Méjico, Gracias América.

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