Victoria Lafora.- Primer fallo

Actualizado 29/06/2008 2:00:28 CET
Actualizado 29/06/2008 2:00:28 CET

Victoria Lafora.- Primer fallo

MADRID, 29 Jun. (OTR/PRESS) -

María Dolores de Cospedal ha cometido el desliz (en el sentido de deslizarse por la senda que no debe), de retomar un error político que a su jefe le costó perder las elecciones en el 2004: la autoría del atentado del 11-M.

Es difícil entender como, solo una semana después de su elección como secretaria general del 'nuevo PP', se siente en el deber de acudir a la cadena de la Conferencia Episcopal, al programa que más ha insultado a su presidente y a sus compañeros en la nueva ejecutiva. Qué decir de Gallardón que les acaba de ganar una querella por injurias.

Y no solamente acudir, sino asumir la teoría de la conspiración, la de Aznar, la de que los autores de la peor matanza terrorista de la historia de España no son los condenados en el juicio, todos ellos terroristas islamistas, sino que hay otros autores intelectuales que no están en lejanas montañas. Justo lo que quería oír el locutor de la COPE.

Cuando, en el Congreso de Valencia, Cospedal dijo aquella enigmática frase de agradecimiento a Rajoy por haber "defendido la nave del asalto de los piratas", algunos entendimos que, no pudiendo referirse por prudencia a determinados compañeros del partido, sin duda estaba hablando de los ataques, a veces insoportables, de determinados medios de comunicación que han querido echar a la calle a Rajoy y a todo su equipo, para colocar a Esperanza Aguirre y a la derecha dura al frente del PP.

Parece como si la nueva dirección del Partido Popular no hubiera aprendido nada en cuatro años. Mariano Rajoy ha intentado hacerse perdonar por la cadena radiofónica de la Conferencia Episcopal una y otra vez mientras le calificaban, una día si y otro también, de "maricomplejines". No le sirvió de nada, al contrario, le tildaron de blando. Su heroína es Aguirre, "el verso suelto"; que también una semana después hace una purga en su Gobierno y a todos los que han sido elegidos para la nueva dirección de su partido los echa a la calle. En Madrid no hay más que una jefa y es ella.

Si determinados medios que no han conseguido sacar a Mariano Rajoy de la vida política, de momento, consiguen enredar a los miembros de su equipo, nuevamente, en la teoría de la conspiración que tanto les gusta, no sólo van a lograr que se peguen un nuevo batacazo; es que van a remover el dolor de las víctimas; lo que es una indecencia.

Victoria Lafora.

OTR Press

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