La protección de los menores en Internet comienza con los padres: pautas, consejos y recursos

Niños usando una tableta
PIXABAY/CC
Europa Press PortalTIC
Actualizado: martes, 19 diciembre 2017 13:52

   MADRID, 18 Almudena Moralejo, Áudea Seguridad de la Información

   Los menores cada vez están más enganchados a las nuevas tecnologías y pasan horas ante dispositivos conectados a Internet como 'smartphones', tabletas o videoconsolas. Por lo general, van mucho más rápido que sus padres y suelen tener conocimientos más amplios o diferentes a los de ellos.

   La realidad es que Internet ofrece muchas ventajas para el desarrollo educacional y social de los niños, pero también puede presentar peligros, especialmente para los más pequeños que son los más inocentes y desprotegidos.

   El problema está, por una parte, en que no todo el contenido de Internet es adecuado para niños y, por otra parte, en la mala utilización de los diferentes servicios que Internet nos ofrece, como chats, mensajería o redes sociales.

LA INFORMACIÓN ES PODER

   Proteger a los hijos de los peligros de Internet es un desafío al que los padres se deben enfrentar y para conseguir este objetivo tienen que informarse y dedicarle tiempo. Junto a la información, el sentido común se presenta como una herramienta indispensable para evitar los peligros digitales.

   Como en la vida real, los padres deben guiar a sus hijos a través de la educación, ofreciéndoles información, y a través de la confianza, para que puedan contarles los problemas procedentes de su acceso a la red. Sobre todo, deben enseñarles que los usuarios, tanto adultos como niños, son la mayor vulnerabilidad a los posibles problemas procedentes del acceso a Internet y que el conocimiento de los riesgos es nuestra mayor protección.

   Para adquirir información, los padres pueden acudir a páginas webs oficiales y recursos públicos que ofrecen información, consejos y recomendaciones sobre la seguridad en Internet. Destacan los sitios de la Oficina de Seguridad del Internauta (OSI), Internet Segura For Kids y de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).

   La AEPD, además, tiene un convenio con el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte para impulsar la formación de menores en materia de privacidad y protección de datos. Con este objetivo han desarrollado materiales de ayuda orientados a centros docentes y al entorno familiar, y resuelven dudas sobre cuestiones relacionadas con la privacidad y la protección de datos de los menores en su Canal Joven, y a través del correo electrónico (canaljoven@agpd.es), teléfono (901 233 144) y WhatsApp (616 172 204).

CONTROL Y SUPERVISIÓN PARENTAL

   A través de Internet los menores pueden acceder a páginas con contenidos inapropiados para su edad, hacer 'amistades' poco recomendables, ser víctimas de engaños, estafas o ciberacoso. Los niños se pueden enfrentar a estos problemas debido a la falta de control por parte de los adultos.

   Muchas veces, estos contenidos no se encuentran por casualidad, sino que son los propios niños quienes utilizan Internet como fuente de información natural. La mejor forma de saber lo que hacen los menores en Internet es dejar que ellos mismos se lo cuenten a sus padres, por lo que estos deben dedicar tiempo e intentar que sus hijos les muestren su actividad como internautas.

   Los padres también tienen la opción de bloquear determinados sitios web o de filtrar contenidos de varias formas, a través del propio navegador. Firefx, Microsoft y Google cuentan con un apartado, denominado 'Control Parental', que permite ponen filtros a la navegación de los menores.

   Existen, además, programas específicos de control parental (como Family Shield de OpenDNS, ESET Parental Control, Norton Family o SocialShield), que se instalan en los dispositivos para determinar qué aplicaciones pueden usar, si pueden instalar aplicaciones nuevas, modificar permisos, bloquear sitios web detectados con 'malware' o contenidos inapropiados, como la pornografía, establecer un horario de uso en el que el menor pueda navegar por Internet, etc.

   Estas herramientas ofrecen de informes y alertas que ayudan a los padres a detectar comportamientos inadecuados o inseguros como la publicación de datos personales o la mensajería con personas no conocidas.

   En caso de utilizar programas o sistemas de control parental los padres deben tener presente que tienen que usarlos de forma proporcionada y transparente, sin vulnerar el derecho a la intimidad de los niños.

ALGUNOS CONSEJOS PRÁCTICOS

   De forma general, los padres han de entender que controlar la actividad de sus hijos en Internet para que naveguen seguros no supone prohibir Internet en casa. Lo que sí pueden hacer es ubicar el ordenador en una habitación de uso común, como el salón, para motivar un uso compartido del mismo y evitar que los niños accedan solos a contenidos inapropiados.

   Resulta importante que los menores no se lleven los dispositivos electrónicos a su habitación, ni siquiera con el pretexto de cargar la batería, para que no hagan un uso de Internet a escondidas. Los 'smartphones' de padres e hijos, por ejemplo, se pueden cargar en el mismo lugar y a la vista de todos.

   Sin duda, los padres deben explicar al menor por qué no deben acceder a ciertas páginas y los peligros consecuentes de sus conductas, como escribir su dirección, subir fotos de la casa, facilitar información personal, publicar que están de vacaciones, entre otros.

   Conviene también que los padres revisen la factura telefónica, para detectar actividad sospechosa, como llamadas o mensajes a números desconocidos o a número de tarificación especial.

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