Actualizado 18/03/2015 19:11 CET

Google explica en qué se equivocó exactamente con las desaparecidas Google Glass

MADRID, 18 Mar. (Portaltic) -

   El fracaso de las innovadoras Google Glass, y su enorme repercusión en la prensa, hizo que el buscador se planteara en qué había fallado. Dos encargados del desarrollo de las pioneras gafas inteligentes han dado a conocer las que, a su juicio, fueron las claves del fiasco.

  "Tomamos una decisión buena y otra no tan buena", explicó Astro Teller, jefe de Google X, la división de la tecnológica donde nacieron las Glass durante una conferencia en el SXSW 2015. "La buena fue crear el Programa Explorer, la mala llamar tanto la atención sobre la marcha de este proyecto", matizó.

   Teller se refería a la promoción de la que fueron objeto las Glass que, incluso, tuvieron su puesta de largo en el mundo de la moda durante la fashion week de Nueva York. Sin embargo, el ejecutivo no considera un error el hecho de darlas a conocer prematuramente.

   "Las Glass son una de esas creaciones que hay que enseñar cuanto antes", explicaba Teller. Gracias a este 'parto prematuro' Google aprendió muchas cosas sobre las gafas, por ejemplo, la adecuación de la batería al dispositivo y la manera de optimizar su uso en un futuro.

   Para la compañía, también fue valioso que las probara tanta gente porque les dio una idea de cómo reaccionarán los consumidores cuando la nueva versión de las gafas esté en el mercado. "Me siento muy agradecido por estos valientes pioneros que se unieron a nuestra aventura", bromeó Teller.

EL FUTURO DE GOOGLE X

   Teller también explicó durante su ponencia el secreto de Google X para construir sus ambiciosos proyectos, entre los que se encuentran el coche autónomo, las lentillas inteligentes o los globos estratosféricos que proporcionan Internet (iniciativa conocida como Project Loon).

   Para el directivo, la clave para sacar adelante estas invenciones es no encerrarlas en un laboratorio, sacarlas cuanto antes al mundo real y ver cómo actúan. Así determinan si se trata de una idea absurda que fracasará o de una genialidad. "Si quieres avanzar mucho, tienes que fallar mucho", dijo Teller.

   Eso sí, sacar estos proyectos al exterior no está exento de problemas y genera rumores en la prensa, pero para Teller es fundamental saber cómo reaccionarán estos prototipos ante situaciones imprevisibles (como, en el caso del coche autónomo, que alguien se cruce derepente en la carretera). "Si buena parte del desarrollo del producto no incluye fallar una y otra vez no se aprende tan rápido", concluyó Teller.

Para leer más