Las 'smart tv' están de moda: ¿Es necesario tener una en casa?

Smart TV de LGLG
Europa Press PortalTIC
Actualizado: viernes, 19 mayo 2017 18:27

Televisores conectados

Las 'smart tv' están de moda: ¿Es necesario tener una en casa?

   MADRID, 27 Abr. (EDIZIONES/Portaltic) -

   Dentro del 'boom' que está viviendo hoy en día la tecnología y todo aquello relacionado con ella, una de las cosas que más destacan y que se están abriendo hueco en el público son las 'smart tv' o televisores inteligentes.

Cada vez son más los hogares que cuentan con uno de estos aparatos debido a su popularidad (la moda y la innovación son claves en un mundo regido por el consumo) y a su progresivo descenso de precio – aún así, hoy en día sigue habiendo un incremento considerable de éste frente a las televisiones tradicionales -. Así pues, están más al alcance de las personas y éstas son más conscientes de su existencia, algo que se traduce en cifras de venta.

Tres de cada diez españoles cuentan con un televisor conectado en casa, según un estudio de la IAB, si bien es cierto que un 56 por ciento de los aparatos no están conectados a Internet, su característica más importante. Los principales usuarios son los jóvenes, segmento de la sociedad que destaca notablemente en todo aquello relacionado con el medio digital o el Internet de las cosas (IoT).

Pero, si más del 50 por ciento de las 'smart tv' no están conectadas a la Red, ¿de qué sirve tener un aparato así? ¿Es necesario contar con uno en casa? Vamos a razonarlo.

QUÉ ES UNA SMART TV Y PARA QUÉ SE UTILIZA

Una ‘smart tv’ es un televisor inteligente que se conecta a Internet para tener más funciones de las que ofrece la televisión tradicional, en la que solo se pueden ver los canales públicos o de pago. Este tipo de aparatos contiene un software específico para gestionar y reproducir contenido, de manera que se pueden descargar y eliminar aplicaciones de su almacenamiento interno.

¿Qué supone todo esto? Que con solo conectar el dispositivo a la red mediante un cable o de la WiFi, puedes consumir y utilizar lo que quieras cuando desees, al más puro estilo de un ‘smartphone’ de cualquier sistema operativo. Se pueden descargar aplicaciones de todo tipo, desde redes sociales, YouTube o vídeo bajo demanda (Netflix, HBO, Movistar +) y hasta gestores de correo electrónico, Skype, algunos juegos, etc. También tienes la posibilidad de navegar por Internet consultando webs.

El televisor inteligente ha ido mejorando conforme han pasado los años, incluyendo incluso control por voz y gestos para adaptarse a los gustos y a la comodidad de los usuarios. A pesar de ello, el uso principal de la tecnología sigue siendo el de toda la vida, el de ver la televisión como viene haciéndose desde hace años, dejando a un lado todos los servicios y opciones que proporciona.

¿ES NECESARIA UNA ‘SMART TV’ EN CASA?

¿A qué se debe que la gente no dé ese paso más allá y abrece su infinidad de opciones? La razón particular la tiene cada usuario, pero sí que hay ciertos patrones que parecen compartirse. El primero de ellos es que las personas contamos con teléfonos móviles, tabletas u ordenadores en los hogares, con lo que las herramientas adicionales que incorpora una ‘smart tv’ no es algo novedoso a lo que no se pueda acceder de otra forma.

Si alguien quiere echar un vistazo a sus redes sociales, lo habitual es que utilice el teléfono móvil porque lo tiene a mano, porque no cuesta ningún trabajo y porque a lo mejor no quiere que se entere el resto de la casa de lo que hace o deja de hacer en su perfil. Si se va a hacer una videollamada por Skype u otro tipo de programas se va a utilizar el ordenador, de nuevo, por comodidad, porque tiende a estar situado más cerca del usuario y se ve y escucha mejor a la otra persona (y viceversa). Y estos son solo algunos ejemplos.

Otro aspecto que no acaba de cuajar es la navegación y escritura a través del mando. Echar un vistazo por la web no acaba siendo fluido a no ser que se utilice el control por voz, pero aún así este no es siempre cien por cien infalible.

El punto más fuerte para hacerse con una ‘smart tv’ es la infinita facilidad para utilizar servicios de televisión a la carta, tanto si hablamos de suscripciones a Netflix, HBO o Movistar+, como si nos referimos a las aplicaciones de los canales tradicionales como la de RTVE, Atresmedia o Mediaset. El poder sentarse o tumbarse en el sofá para ver cualquier cosa a golpe de clic y en pantalla grande es digno de admirar.

Además, los televisores conectados de hoy en día vienen todas con la posibilidad de enlazarse con el teléfono móvil, de manera que puedas ver en ellos cualquier cosa que tengas en el aparato, desde cosas de las aplicaciones hasta las fotografías o vídeos que tengas guardados.

El contrapunto a esto es la existencia de aparatos como Chromecast de Google, dispositivos que convierten cualquier televisor tradicional con entrada HDMI en algo inteligente que se controla desde el móvil o el ordenador. De esta forma, si uno cuenta ya con un ‘smartphone’, una tableta o un portátil en casa, desembolsa menos dinero para tener prácticamente lo mismo.

¿Es necesario, pues, tener una ‘smart tv’ en el salón? Depende de cada uno, de lo que se considere cómodo o del nivel económico, entre otras cosas. De una forma u otra, sus opciones se pueden sustituir por algo que ya todos tenemos en casa y posiblemente por eso es por lo que hay un tanto por ciento tan elevado de gente que directamente no conecta el aparato a la red.

Aún así, es una tecnología con mucho potencial. Lo grandes fabricantes como Samsung, LG, Sony, etc., tienen la mira puesta en estos equipos como los televisores del futuro, por lo que van a encontrar el modo de añadir funciones propias que hagan que la ‘smart tv’ destaque y se perfile como un producto mucho más redondo. La bajada de precio paulatina de la tecnología también es algo que logrará poco a poco encandilar a más público - si me cuesta más o menos lo mismo una televisión así que una normal, ¿por qué no adquirirlo e intentar sacarle provecho? -.

El control por voz y gestos, por ejemplo, es un buen punto del que tirar, algo que combinar con otros aspectos de software o técnicos (mejor calidad de pantalla o resolución) para llamar la atención absoluta de un usuario que solo quiere sentarse en el sofá y no tenerse que preocupar por nada, ni siquiera por saber dónde está el mando para cambiar de un canal a otro o parar la emisión de su serie favorita porque tiene que ir al baño.

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