Sonos Beam Ultra- EUROPA PRESS
MADRID, 9 Oct. (EDIZIONES/Portaltic) -
Sonos lleva años demostrando que disfrutar de un buen equipo de sonido en casa no tiene por qué implicar complicadas instalaciones, decenas de cables o grandes altavoces repartidos por el salón. La compañía californiana ha conseguido algo parecido a lo que Apple representa en la tecnología de consumo: construir una identidad reconocible en la que diseño, calidad y facilidad de uso forman parte de una misma experiencia. Una filosofía especialmente atractiva a la hora de configurar nuestro propio home cinema.
La nueva Sonos Beam Ultra recoge ese legado y lo traslada a un formato compacto que conserva el inconfundible sello de calidad y estilo de la marca. Tras dos semanas probándola, nuestras primeras impresiones apuntan a una de las propuestas más equilibradas de su catálogo para dar el salto al audio de alta gama.
Dentro de este portfolio, la Beam Ultra ocupa una posición especialmente interesante. Se sitúa por encima de propuestas más asequibles como la Ray (229 euros) o la Beam de segunda generación (499 euros), pero sin alcanzar los 1.099 euros de la Arc Ultra, y eso la convierte en una buena opción para dar el salto a la gama más 'premium'. Sus 699 euros pueden suponer una barrera importante para muchos usuarios, pero la ecuación calidad-precio justifica la inversión.
Buena parte de su atractivo se encuentra en el interior. La Beam Ultra incorpora nueve amplificadores digitales de clase D, cinco tweeters y cuatro woofers, una arquitectura acústica que permite reproducir sonido envolvente 7.1.2 con Dolby Atmos. Dos tweeters están orientados hacia arriba para proyectar el sonido hacia el techo, mientras que otros dos apuntan hacia los laterales para ampliar la separación estéreo.

El resultado es una experiencia que va mucho más allá de la dirección frontal del televisor, con efectos que parecen desplazarse por la habitación y escenas que ganan profundidad. Todo ello sin necesidad de instalar un conjunto de altavoces independientes, aunque para aprovechar Dolby Atmos necesitaremos contenidos con esta tecnología de sonido y una conexión HDMI eARC compatibles.
Uno de los aspectos que más agradecemos durante estas primeras semanas es el tratamiento de las voces. De poco sirve contar con explosiones espectaculares o bandas sonoras envolventes si después tenemos dificultades para entender una conversación. Sonos incorpora una función de mejora de la voz mediante inteligencia artificial, capaz de identificar las voces humanas y optimizar su claridad. Desde la aplicación podemos escoger entre cuatro niveles de intensidad. A ello se suma el modo de sonido nocturno, que reduce los efectos más fuertes y potencia los sonidos suaves. Dos funciones especialmente útiles que demuestran que el software juega un papel cada vez más importante.
FÁCIL INSTALACIÓN Y UNA CALIBRACIÓN ACÚSTICA DE DIEZ
Otro de los grandes aciertos de Sonos sigue siendo la extraordinaria sencillez de instalación. Sacar la Beam Ultra de su caja y ponerla a funcionar apenas requiere unos minutos. Solo necesitamos dos cables: uno HDMI para conectarla al televisor y otro para la corriente eléctrica. Ambos vienen incluidos y la aplicación de Sonos nos acompaña durante toda la configuración.
El mando del televisor funciona automáticamente y podemos olvidarnos de utilizar un segundo dispositivo para controlar el volumen. También disponemos de Trueplay, la tecnología de calibración acústica que ajusta la ecualización a las características de nuestra habitación. Una experiencia que consigue hacer accesible una tecnología relativamente compleja.
Esa apuesta por la simplicidad tiene su contrapartida en la conectividad física. En la parte posterior encontramos una conexión HDMI eARC, la toma de alimentación y un puerto USB-C. No hay entradas HDMI adicionales, algo que puede resultar insuficiente para quienes acostumbran a conectar directamente consolas o reproductores a su sistema de audio.

En el apartado estético, la Beam Ultra mantiene la elegancia minimalista que caracteriza a Sonos. Disponible en blanco y negro, con acabado mate y líneas limpias, consigue integrarse con facilidad en prácticamente cualquier ambiente. Sus sencillos botones físicos y, en concreto, el estilizado surco para controlar el volumen nos parece todo un acierto.
Sus dimensiones son otro de sus puntos fuertes: 75 centímetros de ancho, 6,5 de alto y 10,5 de profundidad, con un peso de tan solo 2,88 kilos. Es lo suficientemente compacta como para colocarla delante de la mayoría de televisores sin adquirir demasiado protagonismo. También podemos instalarla directamente en la pared, aunque el soporte específico no viene incluido y supone un desembolso adicional. Un detalle que conviene tener en cuenta tratándose de un producto de este precio.
Quizá una de las razones más interesantes para apostar por la Beam Ultra es que puede convertirse en el primer paso para construir un ecosistema de sonido mucho más ambicioso. Si queremos reforzar los graves, podemos incorporar un subwoofer compatible, como el Sonos Sub Mini. Y si buscamos una experiencia todavía más inmersiva, tenemos la posibilidad de añadir dos altavoces traseros.

Precisamente, ese ecosistema conectado es uno de los grandes valores diferenciales de Sonos, aunque también ha supuesto uno de sus mayores desafíos recientes. En 2024, la renovación de su aplicación provocó problemas de funcionamiento y críticas entre los usuarios, hasta el punto de que la compañía decidió retrasar el lanzamiento de algunos productos para centrarse en resolverlos. Desde entonces, ha dedicado importantes esfuerzos a mejorar la app y recuperar la confianza de su comunidad.
En esa línea llega Sonos 27, una nueva actualización que apuesta por una aplicación más sencilla e intuitiva, con una navegación reorganizada y nuevas posibilidades de control. Entre sus novedades destacan la integración con asistentes de inteligencia artificial como ChatGPT y Claude, entre otras.
Una evolución que demuestra el compromiso de Sonos con su ecosistema y que coincide casi en el tiempo con el lanzamiento de una barra de sonido que, tras varias semanas de uso, nos ha dejado una impresión muy positiva. La Beam Ultra consigue un excelente equilibrio entre calidad sonora, diseño y facilidad de uso, convirtiéndose en una atractiva puerta de entrada al sonido de alta gama, si su precio te lo permite.
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