Actualizado 26/07/2011 11:07 CET

Internet, clave en la batalla de Noruega contra la ultra derecha

Explosión De Una Bomba En Un Edificio Del Gobierno Noruego En Oslo
REUTERS

OSLO, 26 Jul. (Reuters/EP) -

Un fanático anti islámico noruego que mató a 76 personas asegura que recibió ayuda, pero encontrar a sus presuntos cómplices de ultra derecha en Internet será difícil para la policía, que durante años priorizó la vigilancia de militantes islámicos.

La policía y expertos subrayan el papel del Internet en la divulgación del material racista que moldeó las visiones extremistas de Anders Behring Breivik, pero también ponen de manifiesto el reto de controlar los dinámicos foros online sin socavar las libertades civiles.

"En Noruega los individuos que no pertenecen a grupos anti islámicos se encuentran primero y principalmente en varios medios sociales (...) Pero un creciente activismo entre las organizaciones anti islámicas de Noruega podría también incrementar el uso de la violencia", dijo el servicio de seguridad de la policía noruega en un informe en enero.

Ese tipo de valoración podría parecer ahora profética, pero el informe hizo hincapié en la amenaza de los militantes islámicos, concluyendo que los grupos de ultra derecha no representa una "amenaza seria" para Noruega.

Mientras tanto, un fanático anti islámico noruego planificó la peor masacre en la historia reciente del país, haciendo estallar el viernes una bomba en un edificio gubernamental de Oslo y luego matando a decenas de personas, la mayoría adolescentes, en un campamento de verano en una isla cerca de la capital.

"Es un hecho que el extremismo islámico ha sido nuestra prioridad número uno desde (los ataques de) el 11 de septiembre (del 2001 en Estados Unidos), durante los últimos 10 años, lo que es fácil de entender cuando uno mira al 11 de septiembre, (los atentados en) Madrid, Londres y otros intentos e incidentes", dijo a Reuters el portavoz de la policía, Trond Hugubakken.

Los expertos dicen que la policía hubiera podido hacer poco por detectar a Breivik, de 32 años, a menos a juzgar por las opiniones que expresaba en Internet.

La televisión noruega NRK dijo que la policía tuvo a Breivik en una lista de personas que compraron químicos a una empresa de Polonia, pero que revisaron sus antecedentes y no se encontró ninguna razón para seguirlo. El hecho de que Breivik es propietario de una granja podría haber sido la cobertura para comprar los químicos que usó para fabricar la bomba.

MANIFESTACIONES ONLINE

Breivik se manifestaba en Internet contra los inmigrantes y el Islam, pero reportes de la policía en enero señalan que ese tipo de visiones son cada vez más comunes, lo que vuelve más difícil poner a un individuo en particular bajo vigilancia.

Muchos partidos políticos nórdicos han cobrado fuerza en los últimos años con campañas contra la inmigración y la cultura islámica.

"Es casi imposible descubrir a una persona que piensa como Breivik. Si ves sus blogs, suena bastante normal. Está contra el multi culturalismo, contra el Islam, pero, por extraño que sea (...) he visto palabras mucho más crueles y eslóganes en la Internet que en sus blogs", dijo Harald Stanghelle, editor político de diario conservador noruego Aftenposten.

En el momento del arresto de Breivik, la policía dijo que tenía pocas pistas de que había trabajado con otras personas, pero el lunes el sospechoso dijo a un tribunal de Oslo que "existen dos células más en nuestra organización".

Antes de los ataques, Breivik publicó en Internet un manifiesto anti islámico y anti inmigración de 1.500 páginas, incluyendo secciones de otras fuentes online.

Tore Bjorgo, un experto en terrorismo del Colegio Universitario de la Policía Noruega, dijo que los grupos de ultra derecha se han metido cada vez más en Internet, pero que incluso con una mayor vigilancia de la red los comentarios como los de Breivik no hubieran causado alarma.

"Lo que ocurrió durante la última década es que estos grupos se apartaron de las calles y se metieron en Internet. Nunca lograron, ni siquiera intentaron reunirse físicamente", dijo Bjorgo, añadiendo que monitorear a todos los individuos con ese tipo de visiones tendría implicaciones para las libertades civiles.

"Es siempre una cuestión de cuánta más vigilancia queremos tener en nuestra sociedad. Incluso con una vigilancia casi total de estos foros, Breivik no habría sido detectado".

Hugubakken dijo que era "demasiado pronto" para decir si la masacre de Breivik podría cambiar el foco de la policía desde los militantes islamistas hacia los grupos de ultra derecha.

El portavoz policial insistió en que los servicios de seguridad noruego siempre han vigilado de cerca de los extremistas de derecha.

"Nos centramos en el extremismo de ultra derecha, aunque sea bajo (...) La razón por la que decimos que su activismo ha sido bajo es porque hemos tenido un control bastante bueno de los grupos de ultra derecha", dijo.