MADRID 23 Abr. (Portaltic/EP) -
En el día mundial del libro parece lógico pensar en el tradicional formato de papel que hace más de 550 años Gutemberg popularizó con la invención de la imprenta. Sin duda marcó un antes y un después en el mundo actual y supuso una revolución en la época. Pasados los siglos la revolución ha sido otra, la tinta impresa da paso a la electrónica en un tiempo donde el día del libro cambia para dar más protagonismo a los eReaders.
En los últimos años los libros electrónicos han ido evolucionando hasta convertirse en un elemento cada vez más habitual en el día a día de los lectores. Pero para poder hablar de lo que hoy en día se conoce como eBook hay que remontarse al año 1949 cuando una profesora de León, Ángela Ruiz, presentó una patente y desarrolló un prototipo de su libro mecánico, la Enciclopedia Mecánica.
El precedente del libro electrónico tomó forma en los talleres militares de Ferrol, donde la inventora impartía clases. Consistía en un dispositivo con carretes que constaba de dos partes. La primera era de conocimientos básicos basados en la lectura, escritura, numeración y cálculo y que haciendo presión en abecedarios y números formaba sílabas, palabras y lecciones. La segunda funcionaba con bobinas cada una de las cuales se dedicaba a una materia. Las materias eran intercambiables y el libro disponía de sonido, luz y cristal de aumento. Podía leerse en horizontal o vertical y permitía disponer de contenido personalizado.
La invención no pudo salir adelante por falta de financiación, pocos creyeron en la maestra Ángela, que no sólo fue la primera creadora de libro electrónico sino la primera española que formalizó una patente. El inicio oficial de la era del eBook no se formalizó hasta 1971 cuando Michael Hart desarrolló el proyecto Gutenberg y digitalizó el primer libro, la Declaración de Independencia de los Estados Unidos. El joven aprovechó uno de los ordenadores de su Universidad de Illinois para escanear el volumen y posteriormente recibió numerosas colaboraciones de todos aquellos que pretendían seguir su proyecto con nuevos títulos.
PRIMEROS EBOOKS
Desde entonces el proyecto de Hart, ya fallecido, digitalizó más de 40.000 títulos libres de derechos. En 1993 surgió el primer programa específico para libros electrónicos, Digital eBook, que contó con su primer título El asesinato considerado como una de las bellas artes, de Tomas Quincey.
Pero lo que faltaba por aparecer era un dispositivo cómodo donde poder leer esos libros y dar salida a un formato con cada vez más variedad. El ordenador u otros dispositivos parecidos no eran realmente cómodos a la hora de leer y por eso en 1998 surgieron los primeros eReaders de la historia, el Rocket eBooks y el Sofbook.
El Rocket eBooks fue creado por NuvoMedia Inc. en dos versiones, una con 4 MB de memoria flash, espacio para almacenar cerca de 10 libros o 4.000 páginas y la versión Pro con 16 MB de memoria, para unos 40 libros o 16.000 páginas. El Softbook contaba con algo más de capacidad y llegaba a almacenar hasta 100.000 páginas. Ambos eran caros y difíciles de adquirir, además aunque Internet se expandía cada vez más entre los hogares, no todo el mundo estaba familiarizado con el formato de libro digital y su posible visionado en otro tipo de dispositivos.
Con el paso de los años surgirían nuevos intentos de popularizar los eBooks como el caso del EveryBook en 1999 que a diferencia de los libros electrónicos, este contaba con dos pantallas a color que asemejaban a un libro impreso.
Le sucederían otros como el Franklin Ebookman, más parecido a una PDA, el Cytalen o el Hanlin, pero ninguno llegó a tener un gran éxito. Uno de los intentos más serios por incurrir en el mercado de manera formal y masiva fue el Librié de Sony, que salió en 2004 en Japón y usaba un sistema de alquiler de libros en lugar de compra. Costaba 300 euros y no tuvo la repercusión que se esperaba.
A pesar de todo la tinta electrónica era cada vez más conocida e Internet se llenaba de libros digitales. Amazon se postuló pronto como el que sería uno de los principales comercializadores de eBooks. En 1995 creó su tienda de libros digitales, la primera del mundo, y en 2007 sacó el primer Amazon Kindle. El eReader contaba con 256 MB de memoria interna y posibilidad de 4 GB con tarjeta SD. Su precio asequible lo convirtió en el primer dispositivo de este tipo que tuvo éxito real en el mercado.
Amazon no ha parado y ya van cinco generaciones de su Kindle, que no llegó a España hasta el año 2011. Se ha convertido en el eReader más vendido del mundo y se puede encontrar por 99 euros en su página web.
Han sido muchas las empresas que desde ese momento han creado modelos de eReaders como pueden ser Sony, Papire, Samsung o las españolas Grammata o bq. El precio de este tipo de dispositivos es cada día más bajo y hay algunos de marcas poco conocidas que pueden llegar a situarse en los 50 euros. Eso sumado a la gran proliferación de títulos gratuitos en Internet y al bajo coste de los que son de pago, ha hecho que mucha gente recurra a esta modalidad de lectura por comodidad y por ahorro.
TENDENCIA ASCENDENTE
La evolución de la lectura va más allá y con el nacimiento y estallido de la era 'tablet', ya ni siquiera es necesario tener un eBook propiamente dicho sino que a través de un 'smartphone' o un 'tablet' se puede disfrutar de la lectura de manera portátil.
En España el uso de eReaders y 'tablets' crece de manera espectacular. En 2012 se contabilizaron cinco millones de unidades y se multiplicó por seis la facturación de libros digitales, frente a los dos millones de euros registrados en 2011.
El aumento de la lectura de eBooks en lo que va de año ha sido de un 87 por ciento, lo que no hace más que evidenciar el cambio en el proceso de lectura y las costumbres de los ciudadanos.
En un día tan señalado como hoy, donde todavía el papel y las encuadernaciones ocupan las calles y librerías del país, no se pueden obviar estos datos y tal vez sea el momento de preguntarse si llegará el momento en el que el Día del libro de paso al Día del eBook.