Actualizado 17/12/2013 21:32 CET

¿Un wasap, un e-mail...? No, los españoles prefieren las cosas a la cara

Smartphones
SPOTBROS

MADRID, 8 Oct. (Portaltic/EP) -

Los españoles se encuentran entre los ciudadanos del mundo que más se decantan por decir algo delicado a la cara, en lugar de por comunicaciones menos personales, como el correo electrónico o el servicio de mensajería WhatsApp. De hecho, el 76 por ciento de los españoles asegura que prefiere decir las cosas en persona, solo por detrás de noruegos y suecos (78 por ciento en ambos casos).

IPSOS ha publicado las conclusiones de la última oleada del Estudio OTX Socialogue, realizado en 25 países a nivel mundial.
Según este estudio, el perfil de españoles, suecos y noruegos contrasta con países asiáticos como China o Corea del Sur, donde el 90 por ciento y el 80 por ciento de la población respectivamente aseguran que utilizan el mail o los mensajes de texto para decir cosas que nunca diría a la cara.

A nivel mundial, la tendencia es que 4 de cada 10 personas prefieren utilizar sistemas de comunicaciones no presenciales para decir aquello que no se atreven de otra forma.

Según el sociólogo y director del área de Cualitativo para Ipsos España, Alfredo Somalo, "el carácter español es uno de los más abiertos y espontáneos del mundo". "Somos muy echados para adelante, y no nos importa decir lo que pensamos cara a cara", indica.

"En el lado opuesto están los asiáticos, como chinos, coreanos o indonesios, cuya cultura y tradiciones hacen que sean más retraídos y que su relación con los demás sea más distante. De ahí que busquen otras vías de comunicación como mensajes, mails o cartas, a la hora de contar determinadas cosas".

LA TENDENCIA CAMBIA

Sin embrago, en España se comienza a observar una brecha generacional: el 30 por ciento de los jóvenes menores de 35 años (1 de cada 3) son más partidarios de utilizar mails y mensajes a la hora de contar cierta información, mientras que la gran mayoría de los mayores de 65 años (82 por ciento), prefiere contar las cosas a la vieja usanza, es decir, en persona.

Para Somalo, "la nuevas tecnologías han calado de lleno en la juventud española: los jóvenes se han acostumbrado cada vez más a comunicarse a través de dispositivos de última generación, con lo que las relaciones con los demás son cada vez más distantes. Para ellos, resulta más fácil pulsar un botón que pasar por el posible bochorno que supone decir ciertas cosas a la cara".

Por último, las relaciones laborales suponen también un factor clave. De hecho, en España el 32 por ciento de los empresarios y el 27 por ciento de los jefes son más partidarios a compartir información y comunicar decisiones a través de e-mails y mensajes.