Publicado 04/07/2020 13:00:35 +02:00CET

The Last of Us: Parte II es una obra maestra feminista que llega en el ocaso de PS4

Ellie (izquierda) y Dina (derecha) en The Last of Us: Part II.
Ellie (izquierda) y Dina (derecha) en The Last of Us: Part II. - PLAYSTATION
Ellie Seattle Gameplay

   MADRID, 4 Jul. (EDIZIONES/Portaltic) -

   La actual generación de consolas está llegando a su fin, con la inminencia de las nuevas PlayStation 5 y Xbox Series X que debutarán en 2020. En este momento, lejos de aflojar el ritmo, el estudio Naughty Dog entrega uno de sus mejores videojuegos: el esperado The Last of Us: Part II.

   El título llega como secuela de los acontecimientos del primer The Last of Us, un videojuego publicado hasta siete años pero en un momento muy similar al actual: precisamente se estrenó para PS3 en 2013, apenas unos meses antes del lanzamiento de la actual PS4.

   A nivel narrativo, la segunda parte es similar a la primera, con una historia de un mundo post-apocalipsis zombi a medio camino entre The Walking Dead y La carretera, de Cormac McCarthy. En ambos casos se trata de un personaje que afronta un trauma, pero en este caso la venganza pasa a ser el hilo conductor de la historia de Ellie.

PERSONAJES FEMENINOS FUERTES

   La historia de Joel deja paso en The Last of Us: Part II a una entrega ambientada unos años después y protagonizada por personajes femeninos fuertes y protagonistas. Una ya adulta Ellie, apenas una niña en la primera entrega, es la verdadera protagonista, aunque nos encontramos también con otros personajes jugables, varios también mujeres, como una integrante de la banda de los Lobos, Abby.

   Naughty Dog logra hacer un videojuego verdaderamente feminista y acierta donde otros como Assassin's Creed Odyssey fallan el tiro: si la historia la protagonizan mujeres, no tiene sentido dar la oportunidad de jugar como un hombre temiendo, quizá, que los 'gamers' masculinos no se sientan identificados.

   El juego de Ubisoft tenía protagonista femenina, Kassandra, como reconocieron los propios desarrolladores, pero el estudio francés optó por añadir a Alexios y dejar elegir entre los dos. Esta decisión nos parece un error narrativo.

   The Last of Us: Part II opta por la vía natural y es fiel a su historia, que es la de Ellie. De la misma manera que cuando los protagonistas son hombres, como en el primer The Last of Us con Joel, no habría tenido sentido poner el foco otra persona. El mensaje femenista, además, loga estar a la altura de otros referentes recientes en este sentido, como Horizon Zero Dawn.

UN VIDEOJUEGO JUGABLE: PROS Y CONTRAS

   El uso del montaje paralelo en algunas escenas del videojuego es una de las características que sustentan una impresión que ya sucedía con el videojuego predecesor: la sensación de que se trata de una película jugable. Aunque nos ha resultado un aspecto positivo, es quizá la crítica más evidente que se le puede hacer al juego.

   La jugabilidad presenta también importantes similitudes con el título original, con un sistema con predominio del sigilo y con recursos limitados que siempre conviene ahorrar y seguir buscando.

   Esta edición ha sido capaz de eliminar completamente las referencias de juego, como el mapa o cualquier tipo de indicadores de juego. Todo ello ayuda a una experiencia más inmersiva, con una pantalla 'limpia' con la que poder sumergirse en la historia si se eligen dificultades fáciles, mientras que quienes quieran retos pueden elegir los modos más complicados.

   No se trata de un mundo abierto, como ya pasaba en la primera entrega y como es norma en los juegos de Naughty Dog, y los escenarios están limitados. A menudo llega a ser fácil perderse, sobre todo en los escenarios urbanos, aunque en otras escenas sí puede llegar a sentirse la sensación de seguir un camino algo limitado por las exigencias de la historia.

   Las similitudes no terminan aquí, y al igual que en el primer The Last of Us, la mayor parte de escenas se recorren acompañado por otro personaje. En este caso, en vez de Joel y Tess, la pareja protagonista es la de las jóvenes Ellie y Dina.

CLARA MEJORA ESTÉTICA

   The Last of Us: Part II supone una clara mejora a nivel estético con respecto al título original, y aprovecha al máximo las posibilidades técnicas de PS4, utilizando toda la experiencia adquirida en títulos icónicos de esta generación como Uncharted 4.

   Los escenarios presentan un diseño cuidado ambientado en el norte de Estados Unidos, con fuerte presencia de paisajes naturales y climas fríos, nevados y lluviosos, y entre ellos destaca especialmente la introducción de la tétrica e impresionante ciudad destruida de Seattle.

   Para mantener la continuidad con el título original, repiten en la dirección Neil Druckmann y en la composición de la banda sonora, el español Gustavo Santaolalla. A nivel técnico, destacan especialmente las físicas en los movimientos de los personajes y de los objetos de los escenarios, desde cuerdas a cócteles molotov.

   En conjunto, The Last of Us: Part II resulta un videojuego que técnicamente aprovecha todo lo bueno de llegar en la etapa final de una consola como es PS4, y hace uso de una gran historia feminista, de venganza y violenta para convertirse en la apuesta de Naughty Dog por convertirse en uno de sus mejores videojuegos y en uno de los más destacados de esta generación de consolas.