MADRID, 20 May. (EDIZIONES/Portaltic) -
Uncharted 4: El Desenlace del Ladrón ha llegado al mercado con opciones de accesibilidad que permiten a un público mayor disfrutar de la experiencia que el juego ofrece y ello se debe a Josh Straub, un joven discapacitado quien ha inspirado a los responsables del juego.
Los responsables del juego, Naughty Dog, tuvieron en cuenta la historia de Josh Straub, pero realmente podría tratarse de la historia de cualquier 'jugón' con discapacidad. En su caso, como él mismo ha explicado, al jugar a entregas anteriores llegaba un momento en que necesitaba la ayuda de otra persona para avanzar. Y no se debía a la historia en sí, sino a la forma de usar el mando.
El controlador es un elemento clave para el jugador, ya que sin él poco puede hacer ante el nuevo título que ha comprado con toda su ilusión. Pero el mando suele tener una configuración predeterminada, aunque algunos juegos permiten modificar el uso que se da a los distintos botones y 'sticks'. No obstante, este no soluciona el problema al que se enfrentan las personas discapacitadas.
Por ejemplo, Straub encontraba dificultad en las acciones que requieren pulsar repetidamente el botón y también en el uso de dos sticks de forma simultánea. El juego de cámaras o la mira de disparo son otros elementos que han sido modificados para facilitar la experiencia de juego.
Pero no todas las barreras en los juegos tienen que ver con el mando. Los colores pueden suponer una dificultad cuando la persona es daltónica. Esto es lo que le ocurre al guionista del juego Andres Ortiz, que es incapaz de distinguir el rojo y el verde y pidió que en el modo multijugador se incluyera un equipo azul.