SAN LORENZO DE EL ESCORIAL (MADRID), 30 (EUROPA PRESS)
El secretario general del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Luis García Terán, ha asegurado este martes que los ciudadanos, las empresas y los servidores públicos constituyen la "primera y más efectiva línea de defensa" ante unas estrategias híbridas que buscan una "erosión sistemática de los principios del orden internacional".
Durante la clausura del curso 'Estrategias híbridas y servicios de inteligencia', enmarcado en los Cursos de Verano de la Universidad Complutense de Madrid en San Lorenzo de El Escorial, García Terán ha expresado que los ciudadanos, las empresas y los servidores públicos, "al fortalecer sus capacidades o sentido crítico, se convierten en la primera y más efectiva línea de defensa" contra las estrategias híbridas.
En este sentido, ha advertido de que el objetivo actual de estas estrategias no es ganar una "batalla tradicional", sino "degradar paulatinamente la arquitectura de seguridad que ha garantizado la paz desde la segunda mitad del siglo pasado".
El 'número dos' del CNI ha descrito un escenario global situado "por debajo del umbral del conflicto armado abierto", donde se instrumentalizan actores no estatales para "romper la resistencia del enemigo sin luchar". Por ello, ha instado a los servicios de Inteligencia a "transitar de la detección táctica a la comprensión estratégica" para identificar campañas completas y no solo incidentes aislados.
Un paso que ha calificado como "crítico" en esta evolución es "romper la negación plausible mediante la atribución técnica". Según ha explicado, es fundamental garantizar que la inteligencia fluya "sin fricciones hacia los centros de decisiones nacionales" y hacia los socios internacionales en el entorno de "hiperconectividad actual".
EDIFICIO MULTILATERAL
Asimismo, ha definido la cooperación en la Unión Europea y la OTAN como los "ladrillos con los que se construye el edificio multilateral". Ha señalado que la convergencia entre la cultura de seguridad y el rigor universitario es clave para lograr una verdadera "anticipación estratégica".
Para concluir, García Terán ha advertido de que "la civilización no se sostiene a sí misma, es artificio y requiere de un artesano". Así, ha instado finalmente a reconocer la "fragilidad" de la arquitectura de seguridad y a defenderla con la determinación que "el tiempo presente exige".