MADRID 6 Oct. (EUROPA PRESS) -
La misión de la OTAN en Afganistán, la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), ha admitido que los ataques se han producido en los últimos años cometidos por afganos contra sus instructores occidentales son un fenómeno "inevitable", si bien ha dejado claro que este año se han reducido gracias a la actuación de las fuerzas de seguridad del país asiático.
En una entrevista telefónica concedida a Europa Press, el jefe de Estado Mayor Adjunto para temas de Comunicación del Mando Conjunto de la ISAF, el general español Carlos Aparicio, ha explicado que este tipo de ataques, conocidos como 'ataques internos' o 'ataques desde dentro', es "una de las cosas que seguramente más daño hacen a la relación de confianza entre la fuerza adiestrada y la adiestradora".
Además, ha advertido de que el hecho de que haya que hacer frente a ellos "hace que se emplee más fuerza en protección y menos fuerza en entrenamiento", por lo que "disminuye la eficacia de los adiestramientos".
Las Fuerzas Armadas españolas han sufrido en dos ocasiones este tipo de ataques. El primero tuvo lugar en agosto de 2010, cuando un talibán infiltrado que trabajaba como chófer de un jefe de la policía afgana en la provincia de Badghis disparó con un fusil de asalto en la base de Qala-i-Naw contra el capitán de la Guardia Civil José María Galera y el alférez Abraham Leoncio Bravo, que fallecieron junto con un intérprete nacionalizado español.
Dos años después, un teniente español resultó herido de carácter leve y un militar afgano murió cuando al menos dos afganos vestidos con el uniforme del Ejército afgano abrieron fuego en un cuartel en la ciudad de Moqur, también en Badghis.
FENÓMENO "EN RECESIÓN"
Para el coronel Aparicio, estos ataques son un fenómeno que "desgraciadamente es inevitable", si bien ha querido dejar claro que está "en recesión gracias al interés que se están tomando las fuerzas de seguridad afganas en el cada día mayor control de su propio personal, en mejorar sus medidas de seguridad interna y en ofrecer superiores grados de garantía a las fuerzas que están ocupándose de adiestrar".
En este sentido, el general Aparicio ha destacado que la ISAF, que termina su misión el próximo año, deja "unas fuerzas de seguridad afganas consistentes y seguras". "Seguramente sea la mejor institución con la que cuenta el país actualmente para garantizar su futuro. En lo que más pueden confiar los afganos es en sus fuerzas de seguridad", ha apuntado.
Aunque ha reconocido que todavía les queda "mucho trabajo por hacer en todos los aspectos", y también en lo que respecta a seguir mejorando la estructura y funcionamiento de sus fuerzas de seguridad, el general ha insistido en que Afganistán cuenta hoy en día con "una estructura creíble, unas capacidades adecuadas para la misión que tienen y una fuerza bastante notable" dentro de sus cuerpos de seguridad.
FUERZA DE SEGURIDAD "CONSISTENTE"
Por este motivo, ha defendido que la ISAF termina su misión habiendo hecho "un gran trabajo que puede considerarse un gran éxito", ya que, cuando se inició en el año 2002 Afganistán se encontraba en una "situación de inseguridad palpable" y "sin estructura ninguna de Estado que atendiera la seguridad".
"Gracias a la asistencia que ha hecho esta fuerza internacional hoy en día hay una consistente fuerza de seguridad que puede afrontar los problemas de seguridad que tiene esta nación, ya que antes no tenía con qué resolverlas y ahora sí", ha señalado.