SEVILLA 15 Dic. (EUROPA PRESS) -
Las asociaciones mayoritarias de padres en Andalucía, la Confederación Andaluza de Asociaciones de Madres y Padres del Alumnado por la Escuela Pública (Codapa) y la Confederación Católica de Federaciones de Asociaciones de Padres de Alumnos y Familias (Confapa) mantienen posturas encontradas sobre la sentencia dictada ayer por el Tribunal Superior de Castilla y León (TSJCyL) que ordenaba la retirada de los crucifijos de las aulas con alumnos cuyos padres así lo hayan solicitado.
Así, mientras la presidenta de Codapa, Pilar Triguero, dijo a Europa Press no entender este fallo del TSJCyL que "da al que llora y patalea lo que quiere" y pidió la "retirada total y absoluta de todos los crucifijos y de cualquier otro símbolo religioso" de las aulas, el presidente de Confapa, Juan María del Pino, valoró el fallo del Tribunal y reivindicó el "derecho de la mayoría" a decidir qué se hace con los crucifijos.
"Estamos en un Estado democrático y como tal, nosotros siempre aceptamos lo que dice la mayoría; así que ahora que sea la minoría la que nos respete", argumentó Del Pino, a lo que añadió que si "una mayoría de padres en un colegio decide no quitar el crucifijo o poner un belén, por qué tiene que ser interpretado como una agresión a una minoría".
Por su parte, Triguero recordó que "estamos en un Estado aconfesional" y que, por ende, la escuela tendrá que permanecer "limpia de símbolos religiosos, sean estos de la confesión que sean", ya que, en su opinión, la religión y sus diversas manifestaciones deben pertenecer "al estricto ámbito de lo privado" de cada una de las familias.
Asimismo, advirtió de que con la retirada de símbolos religiosos "no se está agrediendo a nadie" y pidió que no se lleguen a "sinsentidos" como el de querer retirar también los belenes de los colegios, porque, a su juicio, "el belén es una tradición cultural reconocida por todos y el hecho de montarlo en una escuela es una actividad cultural tan exclusiva como lo pueda ser fabricar máscaras para los carnavales".
Finalmente, Del Pino exigió a las administraciones educativas que "para que la autonomía de los Consejos Escolares de los centros sea real y no se quede en papel mojado, deben ser éstos los que democráticamente decidan sobre los crucifijos".
Porque si no es así, ironizó Del Pino, "qué pasaría por esa misma regla de tres si mañana se presentase en cualquier pueblo andaluz un grupo de firmas aduciendo que la Semana Santa invade un espacio público como son las calles y pidieran la supresión de los recorridos procesionales".
Por ello, el presidente de Confapa dijo no entender "tanta exquisitez" con las minorías religiosas en nuestro país ya que, en su opinión, "si un grupo de cristianos pidiera en cualquier otra nación de una confesión distinta a la cristiana la desaparición de los símbolos religiosos, esas peticiones no serían atendidas".