SEVILLA 24 Mar. (EUROPA PRESS) -
Los sindicatos CSI-F y SADI de un lado, y CGT de otro, anunciaron hoy que los próximos 7 y 14 de abril convocarán, respectivamente, una manifestación y una huelga para mostrar su rechazo "absoluto" a los Reglamentos de Organización de Centros (ROC), pendientes de su aprobación en Consejo de Gobierno.
Así, CSI-F y SADI convocaron a todo el profesorado de la comunidad para que el próximo 7 de abril, a partir de las 18,00 horas, se manifiesten frente a las Delegaciones Provinciales de Educación de las ocho provincias andaluzas con la intención de pedir la retirada de los proyectos de Decreto que regulan los Reglamentos Orgánicos.
Según estas organizaciones sindicales, no se puede admitir "de ninguna manera que se produzca un paso atrás en las condiciones laborales del profesorado" ni que se reduzca "la democracia interna en los centros, consistente en que todos los cargos de coordinación sean puestos de confianza de la dirección".
Asimismo, criticaron "la asignación de la potestad disciplinaria a los directores" porque, a su entender, "no beneficia en nada la labor del director y puede empeorar las relaciones con el profesorado". Igualmente, consideraron "inaceptable" que la Consejería de Educación "pretenda perpetuar la actuación que viene teniendo de no cubrir todas las bajas" del profesorado.
HUELGA EL 14 DE ABRIL
Por su parte, el sindicato CGT y las asociaciones de enseñanza 'Piensa', 'AAFi', 'Crisis Educativa', 'Deseducativos' y 'Trescatorce' convocaron una huelga justo siete días después de las manifestaciones de CSI-F y SADI, es decir, para el 14 de abril.
Según explicó en rueda de prensa el secretario general en el sector de la enseñanza de CGT, Joaquín Martínez, la razón principal para convocar esta huelga es que "el proyecto de nuevo reglamento orgánico de centros (ROC) viene a suponer menos conocimiento, más control político, menos calidad y más pedagogías fracasadas".
Para uno de los portavoces de la asociación 'Piensa', Juan Guzmán, "detrás de esta norma se solapa la intención de politizar por completo la enseñanza con la finalidad de ocultar el fracaso del sistema" pero, en su opinión, "en vez de afrontar las causas del fracaso escolar se opta de manera muy irresponsable por encubrirlo, amordazando a los profesores que han dado la voz de alarma ante el fraude de base".