ZARAGOZA 16 Nov. (EUROPA PRESS) -
La Asamblea Contra la Privatización de la Universidad (ACPU) han convocado para mañana, martes 17 de noviembre, una movilización en contra del Plan Bolonia, que tendrá lugar a las 20.00 horas frente al Paraninfo de la Universidad de Zaragoza.
Además, con esta concentración quieren mostrar su solidaridad con los "estudiantes represaliados en Barcelona", informan desde esta Asamblea en un comunicado.
Se trata de una de las acciones programadas en el marco de la semana de "acción global contra la mercantilización de la educación" organizada por ACPU.
Entre las acciones que emprenderán esta semana figuran ocupaciones de instalaciones en la Universidad de Tuebingen (Alemania), junto a una manifestación programada en Wiesbaden (Alemania) junto a una huelga de profesores a la que podrían asistir alrededor de 15.000 personas.
Otras protestas y manifestaciones se sucederán por otras ciudades de Alemania, Francia, Macedonia, Suiza, Italia, Austria, Polonia, Hungría, además se exhibiciones de muestras fotográficas de protestas estudiantiles en Sulawesi, Borneo, Indonesia y Bangladesh.
"DEFENDER LA EDUCACIÓN, ESQUIVAR LAS PORRAS"
Durante la concentración leerán un comunicado, que también se leerá en la capital catalana, en el que recordarán que el pasado 18 de marzo de 2009, los estudiantes que mantenían un encierro en el Edificio Historia de la Universidad de Barcelona, en protesta contra el Plan Bolonia, "fueron desalojados de manera violenta por los Mossos d'Esquadra que recibían órdenes expresas del Rector de la Universidad de Barcelona, Dídac Ramírez". En el transcurso del aquel "brutal día" los Mossos d'Esquadra desalojaron a 53 personas, detuvieron a 6 e hirieron a más de 200.
Desde Zaragoza "no queremos olvidar estos hechos" y ante el inicio del proceso judicial en el que hay más de 150 estudiantes imputados "no vamos a mantenernos callados", indica el comunicado.
En el texto se lamenta que la "jornada represiva fue el castigo ejemplarizante con que aniquilar las reivindicaciones de diálogo y reflexión colectiva sobre una reforma impuesta desde el poder que encontró en los estudiantes un obstáculo difícil de ocultar" y agrega que "en Barcelona corrió la sangre, pero el dolor se sintió en el resto de Universidades levantadas".
Tras recordar que este es el detonante de programar actos esta semana, coincidiendo con la Semana Europea contra la mercantilización de la Educación y con el juicio masivo, avanzan que se realizarán en la Universidad de Zaragoza una serie de actos para "denunciar la brutal represión policial y la actuación cómplice de los responsables académicos".
En el comunicado se agrega que "si ocupar una universidad pública en protesta por la aplicación impositiva de una reforma privatizadora es delito, entonces somos culpables".
Por el contrario, puntualizan que "si desobedecer y poner resistencia cuando, sin ningún diálogo previo, las autoridades vienen a sacarnos por la fuerza es delito, entonces somos culpables".
También dicen culpables "si vulnerar una normalidad académica que implica la entrada rutinaria de los Mossos d'Esquadra en la universidad, la negativa de facto al diálogo, el silenciamiento de nuestra lucha, la presencia diaria de miembros de seguridad privada vigilando nuestros movimientos en las facultades, la invención de falsas líneas rojas, la aprobación de grados de manera irregular y en climas de total hostilidad y el absoluto desprecio de referendums que determinan por abrumadora mayoría la voluntad de paralizar la implantación del Espacio Europeo de Enseñanza Superior es delito".
Si cuestionar un modelo que apoya el Parlament para dar carta blanca a los rectores en sus actuaciones es delito, entonces, "somos culpables", reiteran.
Antes de concluir señalan que "si protestar pacíficamente y querer crear un debate social abierto constituye un delito, entonces después de todo, sí somos antisistema y una minoría radical que pide y se reafirma en que no descansaremos, en que reincidiremos hasta que se esclarezca quién está finalmente más cerca de Europa y bajo qué condiciones, hasta que paremos la LOU y este cambio acelerado y desestructurado que la rodea, hasta que esta ley sea resultado de un verdadero proceso participativo, hasta que la desinformación deje de constituir un elemento beneficioso y necesario, hasta que las expulsiones, expedientes e imputaciones desaparezcan del conflicto universitario".