VALENCIA 24 Mar. (EUROPA PRESS) -
El claustro de la Universitat de València (UV) rechazó hoy --con 93 votos en contra, 28 a favor y 15 abstenciones-- la propuesta de estudiantes de convocar un referéndum sobre la implantación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), mienstras que aprobó (con 134 votos a favor y dos abstenciones) la petición, presentada por alumnos pero asumida por el rector, de reclamar más financiación y becas para poder aplicar la reforma y que no sea "a coste cero".
Así se decidió hoy en un claustro monográfico sobre las consecuencias del denominado Proceso de Bolonia y la posibilidad de pararlo en la Universitat de València celebrado en la Facultad de Filología a propuesta de 53 claustrales. La reunión --a cuyas puertas un grupo mostró una pancarta en la que se podía leer 'La Universitat de València es estamental y autoritaria. No al Espacio Europeo de Especulación Superior'-- provocó un amplio debate sobre el modelo educativo.
De hecho, antes del claustro monográfico se desarrolló uno ordinario en el que los estudiantes aprovecharon el turno abierto de palabra para comenzar con sus reivindicaciones. Los participantes, representantes de las asambleas de diferentes facultades y de sindicatos, fueron tomando la palabra para mostrar su rechazo al Proceso de Bolonia por "mercantilista" y poner de relieve los obstáculos que existen para su aplicación. En este sentido, un alumno explicó que si el EEES quiere conseguir "renovación pedagógica, movilidad y convergencia son necesarias más becas y que no se haga a coste cero".
Una de las quejas más repetidas de los jóvenes fue la de la "falta de democracia" en el proceso y los nuevos planes de estudio, en los que echan en falta más contenidos, por ejemplo, de historia y lengua valencianas. Se trata de una actitud de "pasotismo ilustrado" que no tiene en cuenta "suficientemente" a los estudiantes, lamentó otro alumno.
En su intervenciones, volvieron a reiterar su petición de referéndum como "única herramienta útil para conocer la opinión de la comunidad universitaria" y que, recordaron, ya se han celebrado en algunas universidades catalanas, con una participación de alrededor de un 20 por ciento.
Respecto a los incidentes registrados en la Universitat de València --la Policía tuvo que intervenir en noviembre para sacar a varios profesores de la Facultad de Derecho ante la presencia de jóvenes y la irrupción por dos veces de los alumnos en sendos consejos de gobierno--, algún estudiante reconoció que en los "momentos de tensión" los acontecimientos "se van de las manos".
No obstante, varios recriminaron a la Universitat haberse comunicado "sólo a través de la Policía" con el colectivo estudiantil y de "criminalizar" su protesta. Por todo ello, demandaron la dimisión tanto del rector de la UV, Francisco Tomás, como del delegado de Estudiantes, Daniel González.
Por su parte, el rector Francisco Tomás replicó que no piensa presentar la dimisión. "No tengo nada de qué arrepentirme", subrayó el máximo responsable de la UV, que hizo un llamamiento "a toda la comunidad universitaria" a participar en el proceso. De igual modo, defendió la gestión del equipo de gobierno, que ha realizado convocatoria públicas para informar del tema "desde hace años" y cuya actuación ha sido "muy prudente" sostuvo.
El ex decano de la Facultad de Derecho, Carlos Alfonso --uno de los docentes implicados en el incidente ocurrido en esa universidad-- advirtió a los estudiantes de que no se puede defender nada con "mentiras". Al respecto, puntualizó que no es cierto que la Universitat denunciara a estudiantes y recalcó que, incluso, ha renunciado a este derecho. Alfonso recordó que el día de las elecciones al claustro, una profesora casi fue "agredida" cuando se encontraba en un taxi. "Y si sigo contando alguien se va a ver en un problema", sentenció.
El antiguo decano rechazó también que el EEES vaya a suponer un incremento de los precios y aseguró que en los planes de estudio presentados por la UV "no hay mercantilización". "Y si la Aneca no nos los acepta tendremos que enquistarnos para conseguirlos y para eso necesitamos vuestra ayuda", pidió a los estudiantes.
"RAZÓN Y DIÁLOGO"
El vicerrector de Convergencia Europea, Antonio Ariño, intervino para ofrecer a los alumnos seguir manteniendo el debate pero siempre que se produzca, dijo, en el mismo clima pacífico del claustro, "con razón, diálogo y argumentos", aseveró.
Otros profesores --entre ellos algunos de los que habían apoyado la convocatoria del claustro-- opinaron que Bolonia "es importante porque supone la gran oportunidad de modernización de la universidad española y valenciana" aunque admitieron que "se han cometido errores que deben hacer que se trabaje conjuntamente" para superarlos.
Otro profesor reconoció que las acampadas estudiantiles han servido como "revulsivo" para el debate aunque recurrió a una cita de Joan Fuster para pedir reflexión a los universitarios: "cuando digo no, a qué digo sí".
Finalmente, una representante del Personal de Administración y Servicios (PAS) mostró su apoyo a los estudiantes en algunas de sus peticiones y dijo haberse alegrado al principio de las protestas pero matizó que éstas "no pueden ser nunca violentas". También se oyó a algún estudiante no contrario a Bolonia, que acusó a alumnos de haber presionado a estudiantes por no querer unirse a sus protestas y consideró que las opiniones "nos se pueden imponer a codazo limpio".