SANTANDER 13 May. (EUROPA PRESS) -
El Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza de Cantabria (STEC) denunció hoy que la deuda de la Consejería de Educación con algunos profesores llega casi a los 3.000 euros brutos y destacó que esta cantidad "es mucho dinero para la economía de alguien que vive y mantiene a su familia de un sueldo".
En un comunicado, el STEC señaló que cuando hace un tiempo denunció que la Consejería de Educación del Gobierno de Cantabria no estaba pagando la nómina completa a un grupo de profesores, dicha denuncia fue respondida "de manera airada por la Consejería", acusando al sindicato "de deslealtad y considerando esta circunstancia algo de muy poca importancia", afirmó.
Indicó sin embargo que la realidad es que "a varias decenas de profesores" no se les está pagando correctamente su nómina, porque no se les abona una parte de sus retribuciones básicas, concretamente la correspondiente a la antigüedad (trienios) y tampoco la parte correspondiente a la formación (sexenios), lo que en algunos casos --dice-- llega a suponer hasta 352,85 euros menos al mes, que es "mucho dinero para la economía de alguien que vive y mantiene a su familia de un sueldo".
Según STEC, como esta situación "se arrastra desde septiembre" el acumulado llega en algunos casos a 2.822,85 euros en el momento actual, "cantidad considerable que además afecta a personas recién llegadas a la condición funcionarial, por lo general jóvenes, con hipotecas y cargas familiares", destaca.
Además considera "curioso" que algunos de los afectados cobrara estos conceptos en su situación anterior de interinidad, y ahora que han superado la oposición y las correspondientes prácticas "se ven castigados por una injustificable morosidad de la administración", señala.
STEC apunta finalmente que "todo parece indicar que el mal entendimiento entre la correspondiente unidad de nóminas de la Consejería de Educación y la Intervención del Gobierno de Cantabria, está repercutiendo sobre los salarios de estos trabajadores" y señala que lo está haciendo "de manera sostenida durante ocho meses, sin que al parecer nadie sea el responsable de esta situación, ni a nadie se le pidan cuentas por ello y lo peor --añade-- es que ni el director General de Personal, ni la propia consejera, que conocen de sobra el problema, sean capaces de solucionarlo", concluye el comunicado.