SANTANDER, 3 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza de Cantabria (STEC) reclamó hoy a la Consejería de Educación la retirada del borrador de reglamento orgánico de centros (ROC) porque está "muy alejado" de la práctica docente, genera más burocracia y, además, supone el "certificado de defunción de la vida democrática" de los centros con la implantación de un modelo "simplemente autoritario y profesional".
En rueda de prensa, Marisol Bustillo y Bonifacio Abad, miembros del Secretariado del STEC, explicaron que les preocupa el fondo del ROC, pero también las formas con que la Administración pretende aprobarlo y, por ello, reclaman que se retire el borrador, se abran negociaciones con toda la comunidad educativa y se presente después un nuevo documento.
En su opinión, el borrador, que se ha intentado "colar de tapadillo", lo "reglamento todo, en exceso, cuando se debieran dejar determinadas cosas a la flexibilidad y autonomía" de los centros y, además, no tiene "ninguna eficacia", tiene "enormes errores y carencias" y "no sirve para mejorar la calidad de la enseñanza".
Los dos representantes sindicales criticaron por ejemplo que en el borrador la Consejería propone cambiar el papel de los directores de los centros, que dejarán de representar al profesorado y la comunidad educativa para convertirse en "simples gestores representantes de la administración".
Además, aseguraron que los colegios dejan de funcionar "colectivamente", en equipo, y se nombran "tantos cargos" que no saben cuándo les va a quedar tiempo a los profesores para desarrollar su labor fundamental, la docente. En sus palabras, lo que se propone es una "hiperinflación de reuniones, papeles y burocracia".
Asimismo, denuncian que el borrador de decreto contempla tareas burocráticas que generan más trabajo a los profesores, que están ya "cansados y hartos" de hacer memorias y protocolos y se pasan el tiempo "haciendo papeles" cuando lo que se necesita es "reforzar la tarea docente en el aula" y reducir la ratio de alumnos.
"Nos estamos llenando la boca con el Espacio Europeo de Educación Superior y formar para la empresa, pero nos olvidamos de que la educación también forma en valores y para la vida. Y este reglamento lo olvida absolutamente", apostilló Bustillo, quien recalcó que la calidad no se define por el número de proyectos implantados, sino por el cómo se aplican.
Además, desde el STEC lamentan que el borrador de reglamento no regula en cambio otras cosas que, a su juicio, sí deberían recogerse, por ejemplo, la situación de los técnicos de infantil. En este sentido, criticaron la "externalización" de estos servicios, así como los de comedor y acompañantes de transporte y se preguntaron cómo una consejería socialista puede estar favoreciendo el "empleo precario y la externalización de servicios".
Otra de las cuestiones que no comparten o que, al menos, creen que requiere una reflexión seria, es la inclusión de alumnos de tercer ciclo de Primaria en el consejo escolar.
FALTA DE NEGOCIACIÓN
Y al margen de las críticas al fondo del documento, el STEC cuestiona también las formas porque, en su opinión, se ha intentado "colar de tapadillo" y no se ha entregado directamente a los sindicatos.
Según comentó Abad, la intención era haberlo aprobado a finales de febrero y ahora se ha dado el mes de marzo para debatirlo, pero el sindicato cree que es "insuficiente" porque este debate deben hacerlo no sólo los sindicatos, sino también los profesores. Por ello, lo que pide STEC es que se retire el decreto, se debata y después se presente un nuevo documento.
Los dos representantes del sindicato lamentaron que desde hace año y medio la Consejería de Educación "no ha negociado nada" con los sindicatos y la Junta de Personal y "se está creando un clima que nada tiene que ver" con el de la pasada legislatura, en la que se negoció todo.
Además, se temen que Educación intentará modificar ahora "por la puerta de atrás" algunos acuerdos anteriores y por ello, piden a la consejera, Rosa Eva Díaz Tezanos, que "tome nota y se siente a negociar para evitar un conflicto social que empezará a enseñar la patita si no cambia de actitud".