VALLADOLID 11 Ene. (EUROPA PRESS) -
La Confederación de Empresarios de Valladolid (CVE) se mostró hoy crítica con la Universidad de Valladolid (UVA) al asegurar que "carece" de un proyecto de excelencia, que "sólo es capaz de formar opositores" y que "no inculca en ningún momento" el espíritu emprendedor.
Así lo transmitió hoy su presidente, Manuel Soler, quien se quejó de que ninguna de las universidades de Castilla y León fue seleccionada por el Ministerio de Educación para formar parte del 'Campus de Excelencia Internacional', en el que participan centros como las universidades de Cantabria y Oviedo, "de tamaño equivalente a la vallisoletana".
"Sin una universidad ejemplar y de nivel nunca vamos a tener una industria potente, es muy difícil que se avance y se creen empresas en una ciudad donde los mejores estudiantes se dedican a opositar", manifestó Soler, quien apuntó que el 80 por ciento de los universitarios mostró su deseo en preparar estas pruebas.
En este sentido, expresó que las universidades "cuestan una fortuna" a la sociedad y que éstas deberían ser más selectivas a la hora de aceptar alumnos. "Los universitarios están subempleados y frustrados, el sistema no funciona bien, pues hay más demanda de estudiantes de los segundos ciclos de Formación profesional", aseveró.
Por otra parte, Soler lamentó el perfil "poco emprendedor" de la sociedad vallisoletana y del país en general, que calificó de "poco capaz, potente y participativa", y animó a los ciudadanos así como a los medios de comunicación a convertirse en "agitadores sociales" y reclamar el "debate" a los políticos para construir un futuro entre todos.
CONSTRUIR FUTURO
El presidente de los empresarios vallisoletanos, quien presentó hoy la medidas para conformar la 'Marca de Valladolid, apuntó que la crisis "está planteando un escenario diferente" y que ello requiere implantar nuevos proyectos en Valladolid y apostar por una industria que cree empleo, genere innovación y atraiga el talento joven. "Es mejor anticiparse y replantearse el futuro", expresó.
En este marco, y con la intención de que la ciudad capte inversores internacionales, reclamó la necesidad de un suelo industrial a precio "competitivo" , que no aumenten los costes energéticos y que Valladolid potencia su labor emprendedora para que sea conocida por iniciativas como la concentración motera Pingüinos o por sus universidades, parques tecnológicos y centros de innovación.
"El año 2010 puede ser un año interesante si la patronal, los sindicatos, los colegios profesionales y resto de la sociedad somos capaces de ponernos en marcha y trabajar a fondo", añadió Soler, quien insistió en que Valladolid lleva 20 años "dando la espalda a la industria" a pesar de que el tejido empresarial supone uno de los activos "más importantes" de la sociedad.
Soler, quien aseguró que la capital puede "vender un buen producto como ciudad", indicó no obstante que la Oficina de Innovación y Desarrollo Empresarial para captar inversores que pondrá en marcha el Ayuntamiento no le convence. "No creo que la forma de atraerles sea una oficina", confesó.
IMPULSO DE LA CIUDAD
Por otro lado, el presidente de la CVE mostró su apuesta por un e-ayuntamiento que agilice los trámites administrativos, así como por que Valladolid sea acondicionada de modo "urgente" para la llegada del coche eléctrico de Renault y se eliminen los accesos para vehículos y peatones al aparcamiento de la Plaza Mayor.
Además, indicó que "es el momento" de facilitar la rehabilitación de viviendas en todos los barrios de la capital y de hacer realidad el Palacio de Congresos, así como destacó la posición "privilegiada" de Valladolid con respecto al resto de España en cuanto a sus comunicaciones.
"Lo importante de una ciudad no es dónde está sino cómo se comunica, y Valladolid cuenta con una conexión de mucha calidad gracias al tren y las autovías", aseguro Soler, y añadió la obligación de aprovechar esta coyuntura e impulsar el turismo de "calidad".
En este sentido, resaltó la importancia de las bodegas de la Ribera del Duero, que "podrían dotar a la provincia de 50.000 turistas cada año y convertirse en la Toscana española", y animó a "seguir poniendo ideas en la mesa y continuar dotando a la ciudad de instalaciones".