CEAPA pide más inversión y menos recortes en educación y CONCAPA un cambio de modelo para mejorar en PISA

Actualizado 17/12/2013 22:31:37 CET
Actualizado 17/12/2013 22:31:37 CET

CEAPA pide más inversión y menos recortes en educación y CONCAPA un cambio de modelo para mejorar en PISA

MADRID, 3 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Confederación Española de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA) pide más inversión y que cesen los recortes en educación para mejorar los resultados en el PISA de la OCDE, mientras que la Confederación Católica de Padres de Alumnos (CONCAPA) advierte de la necesidad de un cambio de modelo de enseñanza y niega que a mayor gasto mejores resultados.

Así lo han indicado los presidentes de estas dos entidades, Jesús María Sánchez y Luis Carbonel, respectivamente, sobre los resultados de España informe PISA 2012, que revela que los alumnos de 15 años españoles continúan por debajo de la media de la OCDE y de la UE en Matemáticas, Lectura y Ciencias.

"Hemos visto que ha habido una leve mejoría", ha afirmado el presidente de CEAPA, Jesús María Sánchez, en declaraciones a Europa Press, para quien "de haberse mantenido la misma inversión que años atrás los resultados habrían sido ampliamente mejores".

Asimismo, ha advertido de que los recortes han hecho "desaparecer" programas de refuerzo destinados a alumnos con más dificultades, lo que ha producido, a su juicio, "el aumento de la desigualdad" de la que advierte el documento.

Según el presidente de esta organización, mayoritaria en la enseñanza pública, la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) "no va a resolver ninguno de los problemas" de los que alerta PISA. "La nueva ley sólo va a conseguir agravar aún más las diferencias entre los alumnos", ha aseverado.

Carbonel, por el contrario, ha indicado que el aumento de la inversión pública en educación y la bajada del número de alumnos por aula no ha repercutido "en nada" en el resultado de los estudiantes españoles, que "siguen a la cola" de la OCDE y la UE.

A su juicio, la nueva ley "va en la buena dirección" con las evaluaciones estatales al final de cada etapa para "elevar" el rendimiento del alumnado español, aunque "se queda corta" en cuanto a la rendición de cuentas "económicas y académicas" de los directores de los centros a los padres de los alumnos.