MADRID, 10 Ene. (EUROPA PRESS) -
El Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Pedro Núñez Morgades, calificó hoy de "positiva como medida aislada" la decisión del Ministerio del Interior de que el Cuerpo Nacional de Policía vigile los centros educativos para impedir que los estudiantes tengan acceso al consumo de drogas, pero reclamó que se encuadre dentro de un plan integral que sea "un marco de actuación coordinada" y suponga un "cambio de estrategia frente a las drogas".
En declaraciones a Europa Press Televisión, insistió en la importancia de diseñar "planes integrales asumidos y consensuados por todos para abordar, especialmente en la prevención, el preocupante consumo de drogas en nuestros menores". Incidió en que las estrategias actuales "están fracasando, quizás porque están muy anquilosadas en el consumo de heroína de los años 80 y en el idílico consumo del cannabis de cuando no se sabían los efectos tan negativos que producía".
En este sentido, observó que "junto a un consumo mayor y a una edad más temprana, está descendiendo por parte de los jóvenes la percepción de riesgo en relación a las drogas". Por ello, defendió que la labor preventiva es "la más importante" para informarles "con prudencia" de que no deben "perder la libertad a través de las drogas, de las consecuencias negativas de su consumo y de que no porque los demás lo hagan, ellos también tiene que hacerlo".
Asimismo, Núñez Morgades destacó que esto demuestra que "afortunadamente" se ha superado la percepción de que la policía en las proximidades de los centros escolares "podría dar una imagen negativa para los propios centros". Agregó que si antes "se cuestionaba la labor preventiva y de protección" de la propia policía, ahora por fin se la concibe como "la garante de nuestras libertades y nuestra seguridad".
Sin embargo, subrayó que su actuación debe estar "muy coordinada" con los centros escolares. En su opinión, además es fundamental la participación de todas las estructuras sociales de los barrios, ya que se trata de un tema que no puede abordarse "de forma aislada", sino en el que se debe buscar "ese valor añadido de la actuación conjunta" y en el que "todos tenemos que comprometernos ante un reto en el que estamos fracasando". "El consumo de alcohol u otros drogas está siendo un tema de mayor preocupación y al que no estamos dando la respuesta adecuada", puntualizó.
RETOS PARA 2006
La lucha contra el aumento del consumo de drogas entre los menores y la reducción de la percepción del riesgo que conlleva son algunos de los retos que Núñez Morgades marcó para 2006 tras hacer un balance de la situación de los menores en el año que acaba de concluir y que, en su opinión, ha sido "el año del conocimiento de la existencia del acoso escolar y de sus posibles gravísimas consecuencias".
Destacó que el caso de 'Jokin', el escolar que se suicidó en Hondarribia (Guipúzcoa) por el acoso al que le sometían varios compañeros, abrió "una realidad a una sociedad que quizá en muchas ocasiones miraba para otro lado o no sabía de la gravedad del acoso escolar". Por ello, instó a que todo el mundo se comprometa para que este año sea "un año sin retorno para abordar de forma coordinada el acoso escolar".
En esta linea, apostó por "intentar aliviar" a los menores de "la múltiple violencia que ven permanentemente" y que está provocando en ellos una "cierta insensibilización ante el drama ajeno y a utilizar la violencia como una forma más de resolver sus cuestiones personales". "En esto no hemos avanzado en el año que ha terminado y debe ser uno de los objetivos principales del año que acaba de comenzar", puntualizó.
Otro de los objetivos que se marcó para 2006 es intentar superar "la brecha digital" presente en toda la sociedad pero que "se ha cebado en nuestras familias". Para ello, aconsejó a los padres que se preocupen por conocer "qué hacen sus hijos, a qué juegan, cómo utilizan los teléfonos móviles, cómo son sus videojuegos", así como que aprovechen para navegar con ellos por Internet.
Igualmente, reclamó a los medios de comunicación y a los padres que controlen la percepción que los niños adquieren del mundo a través de los primeros para que no sea "de zafiedad, de violencia o de trivialización de cuestiones importantes. Pidió así un compromiso por parte de todos para que a través de esos instrumentos, ante los cuales los hijos pasan más tiempo que en el propio centro escolar, reciban una percepción del mundo "sea constructiva, positiva, pedagógica y que no dañe su propia formación sociocultural".
PROFUNDIZAR EN DIAGNÓSTICO Y PREVENCIÓN
En resumen, aseguró que, aunque es muy difícil hacer un balance sobre todo lo relativo a los menores, 2005 ha sido un año "en el que no se ha retrocedido" ya que se está hablando más de la realidad de niños y jóvenes. En cambio, insistió en que es necesario "profundizar en la labor de diagnóstico y prevención, hablar más con ellos para así conocerlos en mayor profundidad, romper el divorcio de la familias y la escuela y practicar políticas preventivas adelantándonos a los acontecimientos".
Por último, apostó porque nos planteemos 2006 como el año "de los niños y de las niñas", y pensemos también en esos 2.100 millones en todo el mundo que "tan mal lo pasan y viven con todos tipo de calamidades". "Pensemos que podemos hacer una vida mucho mejor, mucho más fácil, una vida más humana, más comprometida, más solidaria, más feliz y más estable a través del compromiso con nuestros menores", concluyó.