Google AI Center Berlin - Soeren Stache/dpa
MADRID, 27 Mar. (EUROPA PRESS) -
El vicedecano de Investigación de la Facultad de Artes y Ciencias Sociales de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), Enrique Ferrari, ha reivindicado la función mentora de las humanidades ante el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA): "Las humanidades nos sirven para hacer pie, para cartografiar una realidad que cambia cada momento, para poder así orientarnos".
"Indudablemente la universidad está cambiando, y tendrá que cambiar mucho más ante la eclosión de la IA. Pero, de haber cambiado algo en los estudios de humanidades estos últimos años, es la oportunidad que se les abre para asumir un papel más relevante en la sociedad", ha señalado en declaraciones a Europa Press Ferrari.
El investigador cree que en la actualidad las humanidades pueden "sumar mucho" en la concienciación y búsqueda de un estilo propio, "que determine una manera propia de ver el mundo y situarse ante él".
Valora asimismo la aportación de las humanidades en "la voluntad de querer entender autónomamente y conscientemente la realidad; en el desarrollo de capacidades lingüísticas y de argumentación; o en el desarrollo de un pensamiento crítico, suspicaz con los lugares comunes, con los argumentos simplificadores y la voluntad soterrada de irritar y alterar".
"También en el desarrollo de la sensatez, la precaución, o la capacidad de control, en el cultivo de una ética personal y colectiva, consciente y solidaria con el otro. Aunque muchos lo piensen, las humanidades no son el archivo, sin más, del contenido de lo creado hasta ahora por la humanidad", ha precisado Ferrari.
A pesar del avance de la tecnología, el profesor no considera que los estudios de humanidades hayan perdido alumnos en los últimos años y no cree que la tecnología vaya en contra del interés por las humanidades. "Al contrario, la tecnología nos está permitiendo hacer importantes progresos en el estudio de las humanidades: es lo que llamamos humanidades digitales, el uso de herramientas informáticas para investigar en cualquier disciplina de las humanidades", ha dicho.
En este sentido, ha puesto de ejemplo que en la filología es evidente el salto cualitativo que se ha dado en el análisis gracias a estas herramientas. "No creo que el problema sea cuestión de unas áreas del conocimiento concretas, lo que tendrá que valorar el alumno que va a comenzar un grado o un máster es si la universidad en la que se matricula es consciente del nuevo terreno en el que se juega el partido, o si funciona igual que hace 5 o 10 años, ignorando los cambios disruptivos que se están produciendo", ha valorado el experto de UNIR.
SALIDAS PROFESIONALES QUE SE HAN VISTO REDUCIDAS POR LA IA
Respecto a las salidas profesionales que tienen los alumnos que estudian humanidades en un mundo digital, el experto propone darle la vuelta a la pregunta y abordar "qué salidas profesionales de los estudiantes de humanidades se han visto reducidas por la IA".
Así, ha explicado que "la demanda de graduados en la mayoría de las disciplinas de humanidades es menor que en otras áreas de conocimiento más enfocadas a la industria, a la empresa o a determinados servicios".
"Pero esto no es nuevo. Se remonta a muy atrás. De hecho, es ahora cuando las humanidades tienen más sentido que nunca: las destrezas que se trabajan (o se deberían trabajar) en los títulos de humanidades son los que los grandes expertos y estudiosos de la IA advierten que hay que desarrollar al máximo para protegernos de los posibles efectos adversos que puede traer o conllevar la IA: creatividad, sentido crítico, habilidades lingüísticas, sentido ético, etc", ha puntualizado.
Ante la disrupción que se espera en el mercado laboral, Ferrari defiende que hacer un pronóstico concreto para los estudiantes universitarios de humanidades, sin un pronóstico general para todos, "no va a dar una visión fiable".
"Si lo que me preguntas es un cálculo de riesgo de alguien que con 18 años se plantea estudiar un grado de humanidades, sinceramente no creo que asuma más riesgo que otro estudiante universitario, y desde luego me parece mejor opción que no estudiar nada", ha añadido ante esta cuestión.
Por otro lado, el vicedecano de Investigación de la Facultad de Artes y Ciencias Sociales de UNIR evita dar un pronóstico sobre si la IA podrá llegar a sustituir la capacidad de análisis y de pensamiento crítico del ser humano, aunque precisa que no es "el primer punto que resolver ahora".
"Lo que tenemos ya es una herramienta capaz de amplificar muchísimo los resultados de nuestros trabajos intelectuales. Desde luego puede ya reemplazarnos en muchísimas tareas, y lo previsible es que lo sea en muchas más. Pero, en abstracto, esa pregunta parece más bien una trampa. No me pregunto si la IA puede sustituir la capacidad de análisis y de pensamiento crítico del ser humano, sino si la IA puede sustituir mi capacidad de análisis y mi pensamiento crítico, si estoy dispuesto a dejarla", ha manifestado.
En este punto, Ferrari ha aseverado que la IA no está sustituyendo su voluntad de estilo (de originalidad, de creatividad), ni su sentido crítico, ni su moral, deontología profesional o su versatilidad o flexibilidad en el trabajo. "Me esfuerzo porque no lo haga. Me esfuerzo por no dejarme tentar, por recordarme la importancia que para mí tiene no renunciar a esto", ha asegurado.
"Prefiero hacer un análisis de conciencia, y preguntarme qué uso quiero darle a la IA (y según en qué ámbito), si mi objetivo es servirme de ella para amplificar mis capacidades y resultados, sin perder el control de lo que estoy haciendo, o si prefiero delegar en ella y olvidarme del asunto, asumiendo los riesgos que esto conlleva. Con un marco mayor, como sociedad, la cuestión es si decidimos ser ciudadanos o súbditos (súbditos, además, de unos pocos tipos a los que la mayoría de nosotros no les dejaríamos ni siquiera a cargo de las plantas cuando nos vamos de vacaciones)", ha concluido el investigador.