Archivo - Herramientas de inteligencia artificial - Philip Dulian/dpa - Archivo
MADRID 15 Jun. (EUROPA PRESS) -
La educación moral, el desarrollo del carácter y la formación integral de las nuevas generaciones para abordar los desafíos del siglo XXI como la inteligencia artificial y la polarización social, han centrado los debates del 52º Congreso Anual de la Association for Moral Education (AME), celebrado del 12 al 14 de junio en Madrid y organizado por el Center for Character and Human Growth de la Universidad Villanueva.
Durante tres jornadas, investigadores, docentes y responsables educativos procedentes de 40 países han analizado algunos de los principales desafíos que afrontan los sistemas educativos contemporáneos, desde el impacto de las nuevas tecnologías hasta la formación de ciudadanos capaces de convivir, cooperar y comprometerse con el bien común, según ha informado la Universidad Villanueva.
Uno de los momentos centrales del congreso fue la mesa redonda 'Política educativa y desarrollo integral: carácter, competencias éticas y evidencia en los sistemas educativos', que reunió a Andreas Schleicher, director de Educación y Competencias de la OCDE; Fiona Gatty, asesora principal de Templeton World Charity Foundation; Agustín Porres, director regional para América Latina de Fundación Varkey; y Jesús Manso, director general de Educación Secundaria, Formación Profesional y Régimen Especial de la Comunidad de Madrid.
El debate abordó cómo pueden las políticas educativas favorecer el desarrollo del carácter, las virtudes y las competencias éticas de los estudiantes.
Los participantes coincidieron en la importancia de impulsar sistemas educativos que promuevan el desarrollo integral de las personas, aunque subrayaron que el factor decisivo continúa siendo el papel de los docentes y la calidad de las relaciones educativas que construyen con sus alumnos.
En este contexto, una de las reflexiones que mejor resume la esencia de lo tratado en el congreso fue la planteada por Andreas Schleicher, de la OCDE: "El verdadero problema no es que la inteligencia artificial sea cada vez más humana; el problema es que nosotros somos cada vez menos humanos".
La afirmación resumió una de las ideas de fondo presentes durante las tres jornadas: los grandes desafíos educativos actuales no son únicamente tecnológicos.
LA EDUCACIÓN MORAL ANTE LA IA
Richard M. Lerner, catedrático Bergstrom de Ciencia del Desarrollo Aplicada y director del Institute for Applied Research in Youth Development de Tufts University (Estados Unidos), subrayó que el avance tecnológico no puede sustituir las capacidades humanas fundamentales.
"La inteligencia artificial no puede desempeñarse tan bien como los seres humanos. Puede ser más rápida en algunos casos, pero no necesariamente más precisa", afirmó.
Para Lerner, el principal desafío educativo sigue siendo formar personas capaces de convivir, cooperar y actuar responsablemente en sociedad. Durante su intervención recordó una conocida reflexión de Theodore Roosevelt: "Educar a una persona en la mente, pero no en la moral, es educar una amenaza para la sociedad".
El investigador alertó además sobre el creciente cuestionamiento del conocimiento basado en evidencias y defendió una educación que promueva el pensamiento crítico y el respeto por los hechos. "Debemos aprender a distinguir entre la evidencia y las creencias personales", señaló.
Por su parte, Marvin W. Berkowitz, Founders Professor of Education y codirector del Center for Character and Citizenship de la University of Missouri-St. Louis (Estados Unidos), defendió que la educación del carácter constituye una herramienta esencial para afrontar muchos de los riesgos y desafíos que afectan actualmente a niños y jóvenes.
"No creo que la inteligencia artificial vaya a destruir la educación; lo que debemos hacer es encontrar formas más adecuadas de utilizarla desde una perspectiva ética y pedagógica", afirmó.
Berkowitz sostuvo que la educación del carácter permite fortalecer las capacidades personales necesarias para desenvolverse en contextos complejos. "En última instancia, todo se reduce a la formación de la bondad humana. Si somos capaces de cultivarla, los jóvenes estarán mejor preparados para resistir influencias negativas y tomar decisiones responsables", subrayó.
El experto destacó asimismo el papel de la educación moral en el fortalecimiento de las democracias. "Es fundamental aprender a participar en conversaciones cívicas, escuchar a los demás, negociar y buscar puntos de encuentro. En esencia, eso es la democracia", explicó.
Además, defendió que las escuelas deben asumir una doble misión: proporcionar conocimientos y competencias académicas y, al mismo tiempo, favorecer el desarrollo de la integridad personal, la responsabilidad y el florecimiento humano de los estudiantes.
La dimensión internacional del encuentro fue otro de los aspectos más destacados de esta edición. Vianney Domingo, codirector del Center for Character and Human Growth de la Universidad Villanueva, destacó la relevancia de haber acogido en Madrid uno de los principales foros académicos mundiales dedicados al desarrollo moral y humano.
En la misma línea, la presidenta de la Association for Moral Education, Phyllis Curtis- Tweed, reivindicó la importancia de ofrecer a las nuevas generaciones referentes que favorezcan su desarrollo integral.
El congreso contó con la participación de expertos de universidades e instituciones de referencia internacional, entre ellas Cambridge, Columbia, Stanford, Pennsylvania, Cornell, Notre Dame y la OCDE, consolidando a Madrid como "punto de encuentro global para el debate sobre el futuro de la educación, el desarrollo humano y la formación del carácter".