SEVILLA 19 Sep. (EUROPA PRESS) -
El fotógrafo Joan Fontcuberta consideró hoy que la fotografía "agoniza" y que se está cerrando un ciclo para dejar paso a un nuevo concepto de imagen que genera "escepticismo y sospecha" en el espectador.
En declaraciones a los periodistas, el crítico, historiador y docente fotográfico aseguró que, frente a la verdad, el testimonio y la veracidad que se atribuía a la fotografía, ahora se erige una visión "más especulativa y virtual" que conlleva un cambio de conciencia, puesto que hasta ahora se pensaba que la imagen era reflejo de la realidad, mientras que con las nuevas tecnologías se ha producido un cambio.
En esa línea, afirmó que la imagen ahora es una "construcción intelectual" cuyo sentido depende de diversas negociaciones, mientras que anteriormente se pensaba que tenía atribuciones inherentes de la realidad.
Fontcuberta, que durante esta semana dirige el curso magistral 'El canto del cisne: hacia una cultura visual postfotográfica', organizado por la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en su sede sevillana de La Cartuja, argumentó esta transformación acudiendo a un cambio en las conciencias de la sociedad, "parejo a la revolución tecnológica", a lo que también ha contribuido la "democratización fotográfica".
"La fotografía ha muerto. Viva la fotografía" fue la frase con la que el artista catalán resumió su pensamiento, alegando que la fotografía como tal marcó el siglo XX, pero que en el XXI se verán otras cosas nuevas, aunque "no se perderá esa cultura de visión y su utilidad, puesto que seguirá siendo importante".
Asimismo, se refirió a cierta desacralización actual en cuanto que ya "cualquiera puede manipular una imagen", pero esa familiarización enseña la "fragilidad de la fotografía, frente a lo que antes era considerado como un dogma".
TRASVASE
De otro lado, el director del curso de la UNIA planteó la existencia de un trasvase en la fotografía, en el sentido de que la imagen documental, en la que se aprecia un "esfuerzo melancólico, ahora está ocupando los museos", mientras que la imagen artística está cada vez más presente en las páginas de los periódicos y eso ocurre porque los estos quieren fotografías que expliquen conceptos, y como consecuencia de ello se ha producido un trasvase de las funciones.
Así, explicó que la fotografía analógica se encargaba de describir y representar únicamente, mientras que a la digital "se le pide que narre", es decir, que supere meras cuestiones de representación "para embarcarse en la construcción de sentido", concluyó.