SAN SEBASTIAN, 13 Nov. (EUROPA PRESS) -
El Departamento de Educación del Gobierno vasco prevé elevar a cuatro años el periodo transitorio para que los centros escolares se adapten al nuevo marco que plantea la reforma de los modelos lingüísticos. Además, al menos del 60 por ciento de las áreas y materias no lingüísticas se impartirá en euskera.
No obstante, según el Gobierno vasco, el refuerzo de la lengua vasca no significará la eliminación del castellano de la enseñanza en Euskadi y la implantación "flexible y progresiva" del nuevo marco permitirá que todo el alumnado actualmente escolarizado en alguno de los modelos existentes (A,B y D) podrá completar su ciclo formativo en ese mismo modelo.
El consejero de Educación, Universidades e Investigación, Tontxu Campos, presentó hoy en San Sebastián a los agentes educativos y sindicales el Proyecto de Ley de Marco de Enseñanza, Aprendizaje y Evaluación de las Lenguas Oficiales y Extranjeras en Euskadi.
En el encuentro se reunió con EHIGE, SAREAN, BIHE, IKASLAN, SORTZEN-IKASBATUAZ, PARTAIDE, KRISTAU ESKOLA, ERKIDE, EIB, DIOCESANAK, COAS, HETEL y las centrales sindicales CCOO, ELA, LAB, STEE-EILAS Y UGT, donde Campos animó a los agentes educativos a "seguir haciendo aportaciones a este segundo documento para enriquecerlo y profundizar el consenso durante su tramitación".
Según explicó el Departamento en un comunicado hecho público tras la reunión, este nuevo documento es un texto "flexibilizado y enriquecido" con aportaciones realizadas por los propios agentes del ámbito educativo, sindicatos y partidos políticos en el proceso negociador que el Departamento de Educación ha llevado a cabo durante meses.
NUEVO PERIODO
Entre las principales aportaciones introducidas en el proyecto de ley, se eleva a cuatro años el periodo transitorio para que los centros escolares puedan ir adecuándose al nuevo marco, flexibilizándose así el plazo para formación de personal, elaboración de sus respectivos proyectos lingüísticos y adecuación para alcanzar los objetivos establecidos en la nueva normativa.
De este modo, los centros tendrán autonomía para hacerlo en cualquier momento de ese periodo transitorio y en cada uno de ellos se hará una evaluación inicial con el objetivo de elaborar un diagnóstico previo.
El departamento que dirige Tontxu Campos detalló que, a fin de medir los resultados del nuevo marco, se realizarán evaluaciones de las lenguas oficiales y extranjeras al alumnado, que en cuarto de primaria y segundo de Educación Secundaria Obligatoria estarán integradas en el proceso de evaluación general de las competencias básicas de cada centro.
"Estas evaluaciones no tendrán efectos en el expediente académico del alumnado, pero se incorporarán al análisis de resultado y modificaciones de mejora que los centros educativos deban reflejar en sus proyectos lingüísticos, que son los que regulan la autonomía de los centros en esa materia", señaló.
Sin embargo, apuntó que la falta reiterada de adecuación de los centros, tanto públicos como privados, a los objetivos de capacitación en las lenguas oficiales "podrá considerarse como la no satisfacción de necesidades de escolarización por los centros en cuestión".
Ante esto, la Administración Educativa "tomará las medidas oportunas que serán desarrolladas en una normativa específica, y no tendrá la consideración de incumplimiento grave del concierto educativo".
EUSKERA
En cuanto al euskera, al menos el 60 por ciento de las áreas y materias no lingüísticas deberá impartirse en lengua vasca y reglamentariamente podrán establecerse mayores porcentajes de presencia del euskera en función de las evaluaciones realizadas por cada centro para garantizar los objetivos propuestos.
Este criterio podrá flexibilizarse en la educación postobligatoria "en aras a una mayor presencia de lenguas extranjeras", y también en la enseñanza obligatoria cuando en el municipio en el que se ubique el centro educativo, la población bilingüe supere el 80 por ciento. "Corresponderá entonces al Órgano de Máxima Representación del centro flexibilizar los porcentajes de acuerdo con su proyecto lingüístico, e incrementar las horas de castellano si lo estima necesario para alcanzar los objetivos fijados", detalló.
Por otro lado, el Departamento de Educación quiso aclarar que el refuerzo del euskera "el idioma más débil" no significa que se elimine el castellano de la enseñanza vasca, ya que los niveles exigidos "son los mismos para las dos lenguas oficiales".
"El mínimo del 60 por ciento establecido no obedece sino a la experiencia, los numerosos exámenes y evaluaciones realizados hasta la fecha que nos indican lo que funciona y lo que no, lo que permite que el alumnado vasco domine las dos lenguas oficiales al término de la enseñanza obligatoria", remarcó.
"FLEXIBLE Y PROGRESIVA"
Además, explicó que la implantación "flexible y progresiva" del nuevo marco permite que todo el alumnado actualmente escolarizado en alguno de los 3 modelos existentes (A, B, y D) pueda completar todo su ciclo formativo en ese mismo modelo y que la mayor franja de profesorado sin perfil lingüístico, de entre 50 y 60 años, pueda completar su ciclo profesional.
Asimismo, el Gobierno vasco "facilitará los medios e impulsará la euskaldunización tanto del personal docente como no docente que preste sus servicios en el ámbito escolar".
"No es de rigor, por tanto, agitar la bandera del miedo como argumento para rechazar un proyecto que no busca sino el máximo consenso", aseguró el Departamento, al tiempo que añadió que el proyecto ya ha sido presentado a los tres socios del Ejecutivo vasco.
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