Muchos profesionales sobrecualificados acabarán siendo reemplazados por becarios, según un experto

Europa Press Sociedad
Actualizado: jueves, 1 abril 2010 14:18

MADRID 1 Abr. (EUROPA PRESS) -

Muchos de los profesionales que están demasiado cualificados para las tareas que realizan en sus puestos de trabajo corren el peligro de ser reemplazados por becarios que asumirán puestos estructurales y parte de este "problema" está en los procesos de selección de personal, donde se buscan candidatos "casi perfectos" para el puesto, según subrayó el escritor Álvaro González-Alorda, autor de 'Los próximos 30 años' (Alienta).

En una entrevista concedida a Europa Press, apuntó que la demanda de los profesionales se está desplazando a los extremos de modo que, en su opinión, "o se forman en instituciones de primer nivel, no dejan nunca de estudiar y de aprender y se especializan a cambio de una alta retribución" u optan, a su entender, "por una capacitación mucho más simple y rápida, que les permita acceder a puestos de trabajo muy requeridos y moderadamente retribuidos".

Así, considera que un trabajador que se queda en una posición intermedia acaba siendo "mediocre" además de que les encomiendan tareas que "no les retan ni les hacen crecer" por lo que "los empleados protegen su saber para que un 'júnior' no les acabe quitando el puesto". En este sentido, y para poder salir de este "círculo vicioso", su autor abogó por contar con un entrenador, un maestro con el que "diseñar la trayectoria laboral".

González-Alorda calificó de "lobos esteparios" a aquellos profesionales --la mayoría, según indicó-- que "hacen una carrera universitaria, trabajan mucho y cobran poco por unos años, luego hacen un máster o un programa en una escuela de negocios, siguen trabajando mucho y cobran algo más, van escalando puestos en el organigrama para lograr una cierta estabilidad económica y profesional que le permita aproximarse sin grandes sobresaltos a la jubilación".

En este sentido, apuntó que para dejar de ser un "lobo estepario" hay que tener un "maestro inspirador" que marque la diferencia entre "una vida profesional plana o plena" e indicó que las escuelas de negocio sin un lugar adecuado para encontrarlo. "Lo normal es que un maestro te saque una o dos décadas de experiencia, que tenga cualidades complementarias a las tuyas, ya que de ahí pueden surgir proyectos que estrechen, refuercen y enriquezcan la colaboración a lo largo de los años", argumentó.

Por último, el escritor explica en su libro que las "principales transformaciones" a las que se tendrán que enfrentar los profesionales en los próximos años pasarán por construir "mejores arquitecturas de toma de decisiones en lo público, en lo mercantil y en lo privado" y, "lo más importante, a las personas les hace falta otro talento con el que vivir, trabajar, dirigir, descansar, aprender y soñar".

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