Dice que estará "día y noche" en la puerta de la conselleria para que devuelvan a su hijo las 18 horas de atención escolar domiciliaria
VALENCIA, 9 Feb. (EUROPA PRESS TELEVISIÓN) -
Ricardo Quesada, padre de un menor valenciano con síndrome de Down y afectado de una enfermedad crónica, comenzó hoy una huelga de hambre indefinida a la que pondrá fin cuando su hijo reciba una educación "digna".
Queasda denunció que la Conselleria de Educación asignó al niño, en una resolución del pasado 5 de noviembre, un total de 18 horas de clases semanales para que las recibiera en su domicilio por un profesor del centro --su hijo no puede salir de casa en los meses de invierno--. No obstante, señaló que la dirección del colegio ha reducido a trece las horas semanales "a criterio propio" .
El padre del menor realizó estas declaraciones a las puertas de la Conselleria de Educación, donde dijo que permanecerá "día y noche" y mientras "pueda aguantar" hasta que se vuelva a cumplir la resolución de noviembre relativa a las 18 horas de atención.
En este sentido, esgrimió que el colegio católico Santa Ana de Llíria (Valencia) está poniendo "trabas" en la escolarización de su hijo porque "no quieren a niños con minusvalía". Por ello, señaló que la dirección del centro escolar recurrió las 18 horas que tiene asignadas el menor y las redujo a 13 horas por semana "como medida cautelar", dijo.
De esta forma, el padre aseguró que el centro escolar pretende mermar la educación de su hijo y así acreditar una evaluación negativa del niño, que tendría que abandonar este centro concertado e ir a un colegio de educación especial ubicado en Cheste (Valencia). A este centro de otra localidad, dijo la madre del niño, Mari Carmen, no podría viajar debido a su enfermedad.
DECRETO-LEY
Mari Carmen leyó un manifiesto en el que pidió al conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, que "restablezca de inmediato" las 18 horas de clases domiciliarias y que éstas sean de carácter "indefinido" hasta que entre un vigor un decreto-ley dirigido a todos los niños enfermos crónicos de la Comunitat Valenciana.
En este sentido, explicó que ella y su marido en noviembre empezaron una campaña de recogida de firmas para conseguir que se dicte este decreto que regule que todos los menores de la Comunitat en la misma situación que su hijo puedan recibir con garantías una educación escolar en su casa. Hasta el momento, señaló que se han recogido unas 4.000 firmas.
"ILEGAL".
El padre del niño, al que sólo le funciona un pulmón y está operado del corazón, consideró "ilegal" que mientras se hacen los trámites administrativos se le suspendan al niño unas horas semanales de clase que ya están concedidas por Conselleria de Educación. Ricardo Quesada dijo estar desesperado porque, además, su hijo no podría acudir al colegio especial de Cheste porque son dos horas de viaje que el menor "no puede resistir" por su patología, afirmó.
En este sentido, aseguró que le "preocupa" que el niño esté encerrado y no tenga vida social. Así, con la huelga de hambre espera llegar "hasta donde pueda aguantar" de manera que permanecerá a las puertas de la Conselleria de Educación "día y noche esperando que se mantenga la resolución del 5 de noviembre y la condición de enfermo crónico" y exigió que su hijo "no sufra más interrupciones en su escolarización".
La madre explicó que toda esta historia comenzó en 2001 e indicó que desde entonces ha sido un "calvario" y un "sinvivir". El colegio "no quiere a niños con minusvalía" y alguien de Conselleria "se lo consiente", criticó Mari Carmen, quien lamentó que "el único perjudicado es el niño, que tiene que tener una educación".