El Papa afirma que el crucifijo en lugares públicos "no discrimina"

El Papa Benedicto XVI
PHIL NOBLE / REUTERS
Europa Press Sociedad
Actualizado: viernes, 17 diciembre 2010 14:16

ROMA 17 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Papa Benedicto XVI ha afirmado que el crucifijo en los lugares públicos "no discrimina" y ha sostenido que la eliminación de este y otros símbolos religiosos es un ejemplo de la separación de la religión de la esfera pública.

En este sentido, el Pontífice ha asegurado, durante su discurso al nuevo Embajador de Italia ante la Santa Sede, Francesco Maria Greco, que el crucifijo es "un emblema cristiano" que "habla de todos los hombres" y "no discrimina".

En esta línea, ha agradecido a Italia que haya promovido una "correcta" visión de la laicidad "a la luz de su historia y su cultura", en referencia a la posición del gobierno italiano ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, donde defendió la exposición del crucifijo en las escuelas públicas.

Además, Benedicto XVI ha afirmado que "en algunas sociedades" se intenta "marginar la dimensión religiosa" e incluso se producen "violaciones a la libertad religiosa" de los individuos. Así, ha remarcado que, si se rechaza explícitamente el factor religioso o se recorre "el camino de la marginación de la religión", no se puede alcanzar un "auténtico" progreso social.

Por todo ello, el Papa ha destacado la necesidad de renovar los esfuerzos para una mayor libertad religiosa en el mundo, que, a su juicio, es "un derecho de la familia, de los grupos religiosos y de la Iglesia" y ha hecho un llamamiento a los Estados para que protejan, no sólo la libertad de conciencia y de religión, sino también "el papel legítimo" de la religión y de las comunidades religiosas en la esfera pública.

Finalmente, el Santo Padre ha agradecido al Gobierno italiano que haya acogido a los afectados por el atentado de la Catedral de Bagdad en sus hospitales y ha asegurado que la sociedad italiana demuestra una "particular sensibilidad" por la suerte de las minorías cristianas que por su fe, según ha explicado, "sufren violencia o discriminación y se les obliga a migrar fuera de su país de origen".

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