SANTIAGO DE COMPOSTELA 13 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Conserjería de Educación, a través de la Inspección Educativa, analiza "las circunstancias particulares" de cada colegio para decidir las unidades de infantil y primaria que se constituyen para el próximo curso académico 2012-2013, pero asegura que las necesidades educativas de todos los centros quedarán garantizadas, a la vez que se busca "la mayor eficiencia".
Ante las advertencias de CC.OO., que ha indicado que podrían suprimirse más de 60 aulas y perderse 80 puestos de trabajo en la provincia de Orense, la Consejería de Educación ha replicado que los agrupamientos se llevan a cabo "en función de las circunstancias de cada centro".
Al respecto, la consejera ha señalado que Galicia cuenta con una de las ratios más bajas del Estado de alumnos por aula y ha recordado que su compromiso es no modificar el número máximo de estudiantes en cada clase.