Los bosques de Indonesia siguen amenazados por la industria del aceite de palma
GREENPEACE
Actualizado: jueves, 30 noviembre 2017 15:19

   MADRID, 30 Nov. (EUROPA PRESS) -

   Las multinacionales más importantes del mundo no pueden garantizar todavía que el aceite de palma que contienen sus productos no procede de la destrucción de las selvas tropicales, según revela 'Still Cooking the Climate', un nuevo informe elaborado por Greenpeace International, que se ha publicado este jueves con motivo de la Conferencia anual de la Mesa Redonda Para el Aceite de Palma Sostenible (RSPO, por sus siglas en inglés), que se reúne estos días en Bali.

   Para la investigación, Greenpeace Internacional ha examinado a once grandes empresas para evaluar sus progresos y logros, tres años después de que los principales comerciantes mundiales de aceite de palma adoptaran políticas de 'no deforestación'. Estas corporaciones no sólo no han podido demostrar que sus proveedores no estaban destruyendo las selvas tropicales, sino que la mayoría ni siquiera ha podido señalar en qué momento su cadena de suministro estará libre de deforestación.

   "La industria del aceite de palma está todavía implicada en la deforestación y nuestro informe muestra que las grandes empresas no tienen un plan para solucionarlo --señala el responsable de la campaña de Bosques de Greenpeace, Miguel Ángel Soto--. En lugar de tomarse en serio sus compromisos, la mayoría de las corporaciones tiene una política de 'no preguntar, no decir', pretendiendo que todo está bajo control, mientras los bosques de Indonesia se esfuman". Precisamente, estudios concluyen que la industria del aceite de palma es una de las principales causas de la deforestación en Indonesia.

   Según recuerda la organización ecologista, la mayoría de las marcas, incluidas las 400 empresas que forman parte de la red global de industrias del Consumer Goods Forum, se han comprometido a limpiar su cadena de suministro de aceite de palma para 2020. Sin embargo, sólo dos de los comerciantes que Greenpeace Internacional evaluó en este estudio tenían previsto cumplir ese plazo. La gran mayoría de las empresas no había fijado una fecha límite.

   "Las marcas de consumo no pueden confiar en estas empresas --asegura Soto--. En cambio, las marcas necesitan intensificar su presión para conseguir que los productores dejen a un lado este tipo de prácticas".

   Según revela el informe, la situación es "crítica" para los bosques de Indonesia. Desde 1990, el país ha perdido 31 millones de hectáreas de bosque, una superficie casi del tamaño de Alemania. La deforestación es también una gran amenaza para animales en peligro de extinción, como los orangutanes. De hecho, un estudio publicado este año sobre los orangutanes de Borneo y Sumatra mostró que la población ha disminuido significativamente a causa principalmente de la destrucción de su hábitat.

   Por todo ello, Greenpeace pide a los grandes comerciantes de aceite de palma y a los fabricantes que usan este producto que cumplan sus promesas y dejen de comprar a las empresas que aún siguen destruyendo la selva tropical para implantar plantaciones de palma aceitera.

Más noticias

Leer más acerca de: