Ingenieros de Montes defienden los árboles de Navidad naturales

Actualizado 30/11/2011 13:24:49 CET
Pinar, Pinos, Bosque, Madera, Incendio
EUROPA PRESS

MADRID, 30 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Colegio de Ingenieros de Montes ha defendido el consumo de árboles de Navidad naturales porque son un producto 100 por 100 sostenible, totalmente español, fácilmente reciclable y que beneficia el medio ambiente.

Así, los ingenieros recomiendan el consumo de abetos y pinos naturales "aunque a algunos les resulte extraña esta recomendación" porque la realidad es que el árbol natural que se utiliza como adorno navideño es 100 por cien sostenible y desde que es cultivado en el vivero, ayuda a fijar C02 de la atmósfera y continuará haciéndolo en las viviendas, según ha explicado el director técnico del Colegio de Ingenieros de Montes, Jesús González Capitán.

Además, González destaca que "otro buen motivo" para apostar estas Navidades por un árbol natural frente a uno de plástico es que se trata de un producto "totalmente español", puesto que procede de viveros del norte de España donde se cultivan para este fin y porque son "fácilmente reciclables".

En este sentido, recuerda que una vez finalizada la Navidad es posible acercarlos a las Juntas de Distrito y a los viveros municipales y ha añadido que esta práctica cada vez la sigue más gente aunque "todavía es un porcentaje muy pequeño el de árboles recuperados".

Una vez que estos llegan a los viveros, los técnicos determinan qué ejemplares se encuentran en buen estado para intentar su recuperación y cuáles no pero González añade que incluso éstos seguirán siendo beneficiosos para el medioambiente, porque no dejan de ser biomasa apta para hacer compostaje, y según en qué localización de España, podrían utilizarse como biomasa para producir energía.

En todo caso, señala que aunque el árbol acabara sus días en el vertedero, el impacto de un árbol natural frente a uno de plástico es mucho menor. El técnico ha indicado que el de plástico contamina en su proceso de fabricación para acabar sus días en un vertedero en el que seguirá contaminando, mientras que el árbol natural habrá contribuido a la mejora de nuestro medio ambiente, y en el hueco que deje en el vivero, otro será plantado para inicia este ciclo de nuevo.