BARCELONA, 6 Jun. (EUROPA PRESS) -
Los 'indignados' de la plaza Catalunya de Barcelona han precisado este lunes que la acampada proseguirá a lo largo de esta semana, mientras se decide cómo transformar este espacio en un "ágora" abierta a la participación de toda la ciudadanía y se eliminan progresivamente las pernoctaciones "a lo largo de esta semana".
De este modo, el colectivo inspirado en la protesta del 15 de mayo ha decido casi un mes después de que prendiera la chispa del descontento social, que la plaza debe pasar a concentrar los esfuerzos y las energías en la actividad diurna y en la conexión con los barrios.
Más allá de hacer la acampada más compatible con el horario laboral de los colaboradores y simpatizantes, los acampados han precisado en un comunicado que en la asamblea general de este domingo se aprobaron "reformas estructurales" en este espacio.
Algunos de los asistentes a dicha asamblea han explicado a Europa Press que, de las cerca de 700 personas que estaban presentes en la plaza, aproximadamente el 90% votó a favor de reorientar el campamento para convertirlo en un espacio de debate permanente que sirva de enlace con las diferentes protestas convocadas hasta la fecha --una el día 14 ante el Parlamento catalán y otra el 19 que es de ámbito estatal--.
Entre los puntos aprobados, más allá de dejar paulatinamente de pernoctar en la plaza, se incluye la construcción de "estructuras fijas" de información y la reducción de las asambleas a tres veces por semana: los martes, los viernes y los domingos.
PROBLEMAS ORGANIZATIVOS
La sucesión de asambleas, propuestas, contrapropuestas y diferencias en los puntos de vista ha provocado en los últimos días disensiones en el seno de los acampados, que el espíritu del movimiento pretender salvar con la reorientación de la protesta.
La fortaleza y la debilidad del movimiento radica en que es la indignación el principal nexo, pero las diferencias afloran en el momento de construir alternativas ya que, en la práctica, la dinámica asamblearia permite retomar temas ya votados para ser discutidos de nuevo, lo que puede suponer un lastre.
Ejemplo de ello es el hecho que la asamblea aprobó este domingo por un escaso margen de votos la autodeterminación de los pueblos --como pedía el colectivo independentista--, aunque para ello ha sido necesario llevar la propuesta a la asamblea varias veces en los últimos días, según han relatado asistentes a la asamblea.