Alicia, Alejandro y sus seis hijos acogerán a peregrinos durante la visita de León XIV a Madrid: "Fue un deseo unánime"

Alicia, Alejandro y sus seis hijos acogen a un grupo de peregrinos por la visita del Papa a España.
Alicia, Alejandro y sus seis hijos acogen a un grupo de peregrinos por la visita del Papa a España. - CEDIDA POR LA FAMILIA A EP
Europa Press Sociedad
Publicado: jueves, 4 junio 2026 12:25

   MADRID, 4 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Alicia y Alejandro, que llevan casi 16 años casados, y sus seis hijos, de entre 5 y 15 años, acogerán a cuatro peregrinos de Murcia durante la visita del Papa León XIV a Madrid --en el marco de su viaje apostólico a España, del 6 al 12 de junio--, y han asegurado que la decisión de abrir las puertas de su casa fue "un deseo unánime" de toda la familia y lo viven con "una inmensa alegría".

   "La idea de abrir nuestras puertas a que vinieran peregrinos surgió desde el deseo profundo del corazón que tenemos todas las personas de sentirnos queridos, amados y acogidos. Así es que fue un deseo, casi no hubo que preguntar ¿queréis o no queréis? Directamente dijimos ¿cuántos? Los niños decían ¿cuántos acogemos? Así es que no hubo debate, fue todo muy unánime y con mucha alegría", explica Alicia en una entrevista con Europa Press, a dos días de la visita del Pontífice.

   Saben que llegan a su casa cuatro peregrinos de Murcia. "Sabemos que vienen el sábado a mediodía y poco más, no sabemos si son mayores, pequeños, medianos. La verdad es que el deseo de acoger es grande y el de poder acompañarlos en lo que podamos", comenta.

   Por el momento, ya les han preparado un sofá en el salón, para dos de ellos, y "un colchón hinchable también grandecito" y "una cama plegable", para los otros dos.

   "Muchas veces cuando vas a este tipo de eventos duermes en el suelo con esterilla, que podría ser también el caso. La cosa es tener un techo, una casa donde dormir y donde te acojan, pero en este caso van a tener colchón todos ellos", asegura.

   Como anfitriones madrileños, señala que no van a poder hacer muchos planes porque el tiempo está "muy medido". "Va a haber poco tiempo de aterrizaje yo creo que van a llegar, van a dejar las cosas y nos vamos a tener que ir a la vigilia", señala.

CENAR DE CAMINO A LA VIGILIA Y DESAYUNAR DE CAMINO A LA MISA

   Para cenar, ya lo tiene pensado: "Vamos a comprar botellas de agua y a preparar filete de pollo empanado o algo así para que nos llevemos todos y cenar de camino a la vigilia". Y para el desayuno, lo mismo, porque tienen que llegar pronto a Cibeles. "Vamos a hacer bizcochos, magdalenas, y nos llevaremos termos con café y leche para el camino", añade. El objetivo, detalla, es hacer por ellos todo lo necesario "para que se sientan acogidos, queridos".

    Alicia está convencida de que va a ser una experiencia "de mucho gozo" que les servirá como familia para "aumentar y confirmar" su fe. "Cuando viene gente, en este caso de toda España, pero cuando son JMJ, que es gente de todo el mundo, es algo tan grande. Te das cuenta de que somos al final tantos unidos por lo mismo, por la misma fe, que es una apertura grande de corazón, apertura de mente", destaca.

   Para ellos, que viven su fe cada día "de una manera sencilla --de camino al colegio, con las bendiciones de la mesa, por la noche rezando uno, dos o tres misterios del rosario, con la misa de los domingos--, que el Papa visite España es "una alegría enorme".

DEJARSE IMPACTAR POR EL PAPA

   "Viene a vernos, entonces cuando pasa esto, pues uno se prepara, el corazón también, llevamos pidiendo mucho tiempo por esta venida, entonces el corazón también se prepara para abrirse, para escuchar con los oídos del corazón lo que el Papa tenga que contarnos, para dejarnos impactar con ello", apunta.

   Si pudieran dirigirse a León XIV, Alicia afirma que le dirían un "profundo gracias por su sí, por haber dicho que sí a este pastoreo de la Iglesia, que no siempre es fácil, por esa transparencia que está ya mostrando en estos momentos de este pontificado".

    También le preguntarían "por las claves en este mundo donde la fe parece que está empezando como a resurgir, pero que es verdad que hay muchas personas que no le conocen a él como Papa, pero no conocen a Jesucristo tampoco". "Cómo ser testigos de esta esperanza para aquellos que no le esperan ni a él ni al Señor", indica.

   En una sola palabra, esta familia explica que viven este momento "con inmensa alegría". "Esto que vamos a vivir es enorme, lo que vamos a vivir con los hermanos y con el propio Papa. Así es que yo diría que muchísima alegría, muchísima ilusión y muchísima esperanza", resume.

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