Amigos de la Tierra propone reducir un 31% el consumo de carne para reducir la dependencia alimentaria del exterior

Archivo - Una de las cabras que integran el Rebaño Municipal de Cabra Guadarrameña de El Boalo, a 11 de mayo de 2021 en El Boalo, Madrid (España). El Rebaño Municipal de El Boalo, es un proyecto impulsado por el Ayuntamiento de esta mancomunidad de la S
Archivo - Una de las cabras que integran el Rebaño Municipal de Cabra Guadarrameña de El Boalo, a 11 de mayo de 2021 en El Boalo, Madrid (España). El Rebaño Municipal de El Boalo, es un proyecto impulsado por el Ayuntamiento de esta mancomunidad de la S - Rafael Bastante - Europa Press - Archivo
Publicado: miércoles, 29 junio 2022 13:29

   La ONG asegura que el 99% de los alimentos para la población española se podría cultivar en el territorio estatal

   MADRID, 29 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Amigos de la Tierra ha propuesto este miércoles un cambio en la dieta de los ciudadanos que plantea reducir un 31% el consumo de carne, un 56% lácteos y aumentar un 201% las legumbres, con el fin de fomentar una producción y una alimentación saludable y accesible que no perjudique al territorio y reduzca el uso de suelo, combustibles y pesticidas.

   La ONG ha presentado este miércoles un estudio en el que promueve cinco alternativas al actual modelo de producción y consumo y en el que apuesta por un "modelo agroecológico", que además de beneficios para la dieta de la población permitiría reducir el uso de suelo y lograr que el 99 por ciento de los alimentos necesarios para los españoles se produzcan dentro del territorio nacional.

   En concreto, su modelo pasa por adoptar una dieta con un 31 por ciento el consumo de carne (-8% de vacuno, -34% de cerdo, -57% de pollo pero con un 71% más de ovino y caprino), un 56 por ciento los lácteos; un 50 por ciento los huevos y el azúcar y un 26 por ciento los pescados y, al mismo tiempo, plantea triplicar el consumo de legumbres (201%) y duplicar (107%) el consumo de verduras.

   Con su propuesta alternativa, la coautora del estudio "La urgencia de una transición agroecológica en España" Marta García Rivera asegura que se va más allá de la "tímida 'Estrategia del campo a la mesa de la UE'. Los beneficios, según la investigadora, permitirían una reducción del uso del suelo, sin necesidad de cultivar en el exterior; rebajaría el nivel de consumo de energía y combustibles, así como de pesticidas, al tiempo que permitiría el cambio de dieta que distintos organismos internacionales ven necesario para poder cumplir los objetivos climáticos.

   Durante la presentación, el responsable de Soberanía Alimentaria de Amigos de la Tierra, Andrés Muñoz Rico, ha explicado que el informe es producto de dos años de investigación, que se iniciaron antes del comienzo de la pandemia. Así, afirma que el trabajo demuestra que es posible lograr una independencia alimentaria y energética en el sistema alimentario, a través de una producción agroecológica y un cambio de dieta.

   "La transformación hacia sistemas más resilientes, justos y sostenibles es de obligado cumplimiento para garantizar el bienestar de la población y del medio ambiente aquí y en los países del sur global", ha defendido Muñoz Rico, que además insiste en que esta transformación agroecológica en España es "posible, necesaria y urgente".

   El informe, elaborado de forma conjunta entre Muñoz Rico y Marta García Rivera, expone que España podría producir en su propio suelo el 99 por ciento de los alimentos necesarios para su población, si se adoptan los escenarios alternativos más ambiciosos que promueve la ONG.

   En concreto, el estudio estipula que para alimentar a los españoles se utilizan además de 25 millones de hectáreas de la geografía española, otros 9,2 millones de hectáreas en terceros países --el equivalente a la superficie de Hungría--, pero con los cambios propuestos, la superficie en el exterior podría reducirse hasta llegar a requerirse menos de 1 millón de hectáreas foráneas. Es decir, calcula que se podría prescindir de 8,2 millones de hectáreas cultivadas en terceros países, que equivalen a una superficie como la de Austria.

   Muñoz ha apuntado también que para lograr el suministro interno de alimentos se necesita el equivalente a 118 millones de barriles de petróleo, lo que es igual al 25 por ciento del total barriles que se consumen en España.

   Así, con su propuesta de escenario agroecológico la ONG estima que se lograría reducir un 84 por ciento el uso de combustibles fósiles en el sistema alimentario (hasta necesitar 'solo' 19 millones de barriles de petróleo anuales) y se dejaría de emitir 124 millones de toneladas de CO2 equivalente, el triple de lo que emiten todos los coches de España a lo largo de un año.

   Por su parte, García Rivera ha reflexionado sobre como la subida de precios de los alimentos, la luz y la gasolina han puesto "en tela de juicio" el sistema agroalimentario, ya que la importación de todos estos recursos para la producción de alimentos "agrava la situación de vulnerabilidad de la población, especialmente tras el inicio del conflicto bélico en Ucrania".

   Sin embargo, ha destacado que el incremento de precios en la cesta de alimentos no se observa tanto en los productos ecológicos, porque "no están tan expuestos" a los riesgos y vulnerabilidades del mercado exterior.

   En definitiva, la coautora argumenta que la dependencia alimentaria "puede invertirse" a través de cinco estrategias agroalimentarias que contemplan un cambio en la producción de alimentos así como la dieta y que incluye un análisis de la extensión de tierra que se usaría en cada modelo; la cantidad de alimentos que se importarían, así como las energías no renovables que se emplearían en toda la cadena alimentaria, y su contribución a la crisis climática.

   La ONG afirma que los resultados de una transición hacia una producción agroecológica junto a un cambio de dieta, una alimentación más saludable y local, garantizarían la soberanía alimentaria y energética del modelo agroalimentario.

   Por otro lado, con su modelo también se rebajaría la huella de carbono asociada al suministro de alimentos, que en España asciende a 100 millones de toneladas de CO2 equivalente, de los que 34 corresponden a productos estatales, mientras que la huella de los alimentos o materias primas importadas es de 66 millones de toneladas de CO2 equivalente. A ello se suma la huella de los alimentos de origen animal, que asciende a 91 millones de toneladas de CO2 equivalente.

   Sin embargo, con el escenario agroecológico que plantea Amigos de la Tierra se obtendría una reducción de 124 millones de toneladas de CO2, el equivalente al triple de lo que emiten todos los coches en España en un año.

   Más aún, García Rivera añade que esta transición agroecológica sumada a los cambios en la dieta permitiría reducir el cien por cien del uso de pesticidas y fertilizantes sintéticos y la reducción en un 87 por ciento de la contaminación del agua por nitratos.

   "Todo esto garantizaría cumplir holgadamente con la Directiva de Nitratos de la Unión Europea, las Estrategia europeas de la Granja a la Mesa y de Biodiversidad, así como con los próximos Reglamentos europeos de Deforestación importada y de uso sostenible de los productos fitosanitarios", asevera Muñoz Rico.

   En definitiva, García Rivera ha destacado que los datos muestran que la producción local puede garantizar un consumo proteico adecuado, reduciendo la proteína animal procedente del exterior y aumentando la producción sostenible en España y, al mismo tiempo, pronostica que las zonas de pastos pueden cerrar ciclos de nutrientes, mejorar la biodiversidad, absorber carbono o reducir los riesgos de incendio.

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