MADRID 9 Mar. (EUROPA PRESS) -
La asociación ecologista Amigos de la Tierra ha rechazado "la persecución que ha ejercido el gobierno danés" hacia los activistas de Greenpeace que accedieron a la cena de gala que ofrecía la Reina Margarita de Dinamarca a los más de 130 líderes mundiales que asistían a la Cumbre del Clima de Copenhague, al considerar que su actitud es "desproporcionada e injusta".
Así, la organización recuerda que la sociedad civil acudió a la cita danesa para lograr un acuerdo justo y con medidas eficaces para hacer frente al cambio climático, aunque "desde un principio quedó excluida de las negociaciones en un ambiente de completa represión".
En este sentido, ha apuntado que los activistas de Greenpeace --que accedieron a la sala donde desplegaron unas pancartas que decían: 'Los políticos hablan, los líderes actúan-- fueron autorizados a entrar en el recinto y que, posteriormente, "permanecieron retenidos sin ninguna explicación".
Además, acusa al Gobierno de Dinamarca de servirse de la Policía para "intervenir en todas las manifestaciones, con un saldo de miles de detenidos, arguyendo que se trataban de protestas violentas".
Aunque la "cadena de atropellos" culminó con la detención de Juan López de Uralde y otros activistas de Greenpeace, según Amigos de la Tierra la persecución continúa ahora, al haber desempolvado una ley, el conocido como 'agravante de la Reina' para "criminalizar" a los activistas, a pesar de que no había sido utilizada desde hace 75 años.
Finalmente, la asociación ha anunciado que mandaron una carta al embajador de Dinamarca en España para expresar su "más profunda sorpresa y preocupación por la actitud del gobierno danés en respuesta a una protesta pacífica para demandar soluciones a un fenómeno que afecta a todos".