Archivo - Vecinos y visitantes de Málaga bajo los efectos de la segunda ola de calor. A 6 de julio de 2026 en Málaga (Andalucía, España). - Álex Zea - Europa Press - Archivo
MADRID, 3 Sep. (EUROPA PRESS) -
El calor de los próximos días en la Península y Baleares durará hasta el martes o el miércoles de la próxima semana, cuando se espera que las temperaturas bajen de forma más generalizada y adquieran unos valores más suaves y propios para la época del año, según una nota informativa emitida este jueves por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
El organismo estatal explica estos altos valores térmicos para la época del año por la presencia de una dana al suroeste de la Península y de una zona de altas presiones sobre el norte de África y el mar de Alborán, que ha propiciado la entrada de una masa de aire cálido, seco y con polvo en suspensión sobre buena parte de la Península y Baleares. Esta situación se ha combinado con la elevada insolación y la subsidencia para dar lugar al calor de estas jornadas.
De esta manera, el organismo estatal espera un nivel de peligro elevado durante las horas centrales del día, especialmente para las actividades al aire libre y para personas vulnerables, con noches que serán también muy cálidas. Además, avanza también un nivel muy alto o extremo de incendios.
Todo esto podría ir acompañado de posibles tormentas desde el sábado, de acuerdo con la previsión. Aún así, precisa que este episodio muy probablemente no conformará un aviso especial de ola de calor, aunque existe "alta incertidumbre" en la intensidad, extensión y duración del fenómeno.
La situación del viernes vendrá marcada por la incertidumbre con respecto al posicionamiento de la dana. De forma paralela, hay posibilidades de que aumente la nubosidad por el suroeste peninsular y de que se incremente de forma progresiva la inestabilidad. Además, el polvo en suspensión se extenderá este día a casi toda la Península. Con la información actual, es probable que los valores diurnos sigan subiendo en el área mediterránea y mitad norte.
Por el contrario, las temperaturas descenderían por el oeste de Galicia, Extremadura y Andalucía occidental debido a un flujo atlántico. Durante esta jornada, se prevé que los valores más altos se registren en el valle del Ebro y depresiones del nordeste, donde se podrían superar los 40-41ºC; así como en los valles de la mitad sur. En el otro extremo, las mínimas podrían rondar los 25ºC en zonas del cuadrante suroeste y los 22ºC en el nordeste.
La incertidumbre persiste de cara al fin de semana, según el organismo estatal. No obstante, considera probable que las temperaturas desciendan progresivamente el sábado y el domingo y que lo hagan de forma escalonada desde el oeste conforme se aproxima la dana. Así, durante el sábado, las máximas se mantendrían en valores en torno a 40ºC en el valle del Ebro, depresiones del nordeste y valles fluviales del suroeste.
De cara al domingo, se esperan bajadas en la mitad occidental peninsular, que serán más marcadas en Galicia, donde podrían ser notables. Aun así, se mantendrían valores superiores a los 39-40ºC en el valle del Ebro, depresiones del nordeste y valles fluviales del suroeste. Asimismo, podrían registrarse ascensos en el cantábrico, que serían más marcados en su parte oriental.
Para ambos días las mínimas podrían mantenerse en los 24-25ºC en zonas del cuadrante suroeste y los 22ºC en el nordeste. Al comienzo de la semana, AEMET señala que el escenario más probable es que las temperaturas sigan siendo anormalmente altas en el suroeste e interior del tercio este peninsular. Aún así, prevé una tendencia a un descenso progresivo, que podría ser más marcado en la mitad norte.
A partir del martes y miércoles, las bajadas de las temperaturas podrían ser más generalizadas, con unos valores más suaves y propios para la época del año.
POSIBLES TORMENTAS EN AMPLIAS ZONAS DURANTE EL FIN DE SEMANA
El meteorólogo de Meteored España Samuel Biener ha avanzado que España afrontará el pico de calor entre hoy y mañana, con temperaturas que podrían alcanzar los 42-43ºC en las vegas del Guadiana y el valle del Guadalquivir, y superar los 40ºC en otros puntos de la Península. Sin embargo, el tiempo cambiará a partir de mañana por la aproximación de una bolsa de aire frío desde el Atlántico.
Por ello, aumentará la nubosidad, que avanzará de oeste a este, mientras que la entrada de polvo sahariano dejará los cielos turbios en buena parte de la Península. De esta manera, se esperan lluvias débiles y dispersas en zonas de Andalucía, el Estrecho, Extremadura, el norte de Castilla y León, Asturias y Cantabria, que Biener precisa que podrían llegar acompañadas de barro e incluso de alguna tormenta aislada.
De cara al fin de semana, el meteorólogo avanza que la inestabilidad aumentará y las temperaturas bajarán, especialmente en la vertiente atlántica. Sin embargo, el calor seguirá siendo intenso en el Mediterráneo. Por días, prevé tormentas fuertes en zonas como Extremadura, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Madrid, Galicia, Asturias, Cantabria, el País Vasco y los Pirineos.
Éstas irían acompañadas de chubascos intensos, granizo y fuertes rachas de viento. Además, avisa de que se podrían producirse chaparrones aislados en otros puntos, especialmente durante la tarde. Ya el domingo, las tormentas se concentrarán principalmente en el noreste peninsular, con episodios aislados, pero localmente intensos en zonas de Aragón, Cuenca, La Rioja y el noreste de Castilla y León.
Asimismo, podrían registrarse algunos chubascos débiles y dispersos en otros puntos del noreste. Durante la próxima semana, el pronóstico de Biener no recoge una situación de inestabilidad generalizada, sino temperaturas que continuarán por encima de la media, sobre todo durante los primeros días.