MADRID 5 Oct. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Unión de Comunidades Islámicas de España (UCIE), Riay Tatary, solicitó hoy a los empresarios que acorten los horarios de los musulmanes durante el Ramadán, una reducción de la jornada laboral que, explica, está reglamentada por un acuerdo de cooperación del Estado Español con la Comisión Islámica de España.
Tatary, tras explicar en un comunicado el significado del mes de Ramadán para los musulmanes dice que es "importante" para el más de un millón que viven en España "que en estos días los empresarios acorten los horarios de trabajo para hacer coincidir el fin de la jornada laboral con la ruptura del ayuno, que se produce al llegar el ocaso".
Según detalla, la reducción está reglamentada por un acuerdo de cooperación del Estado Español con la Comisión Islámica de España, que dice que "los miembros de la comunidades Islámicas pertenecientes a la Comisión Islámica de España que lo deseen podrán solicitar la interrupción de su trabajo los viernes de cada semana, día de rezo colectivo obligatorio y solemne de los musulmanes desde las 13:30 hasta las 16:30 horas así como la del sol, durante el mes del ayuno (Ramadán)". "En ambos casos --añade-- será necesario el previo acuerdo entre las partes. Las horas dejadas de trabajar deberá ser recuperadas sin compensación alguna".
En el mes del Ramadán los musulmanes se abstienen de ingerir alimentos o bebidas, de mantener relaciones sexuales, e incluso de enfadarse ó decir palabras malsonantes desde el momento en el que sale el sol hasta su ocaso.
La Unión de Comunidades Islámicas de España explica que esta celebración religiosa tiene tres fechas cumbre: el inicio, Lailat el Qadr (Noche del decreto) y Id el Fitr o id Assaguir, que es el día en que finaliza el ayuno.
"Todas las fiestas y acontecimientos que se producen durante este mes son de carácter puramente religioso y no existe ninguna celebración social, a excepción hecha de la comida de la ruptura del ayuno y que es lógicamente un motivo de gozo, que esté relacionada con la oración, la piedad o la lectura el Corán. Así, no hay ceremonias musicales, romerías o de cualquier otro tipo", recalca.
Asimismo, Tatary asegura que el Ramadán, además de cumplir una función religiosa, es una forma directa de adorar a Dios --sanitaria (purificar el cuerpo), mental (fortalecer la voluntad) y moralmente (hacer comprender lo que sufren las personas privadas de alimento)-- y que "se presta mucha importancia a la familia", ya que la celebración sirve para estrechar los lazos familiares y sociales.