Economía/Empresas.- Los nuevos administradores de Intervida abogan por prohíbir a las ONG invertir en empresas privadas

Actualizado 02/09/2007 14:47:58 CET

BARCELONA, 2 Sep. (EUROPA PRESS) -

Los nuevos administradores de Intervida, investigada por un presunto desvío de fondos hacia la creación de empresas e instituciones privadas, abogan por revisar la normativa que regula la gestión de las fundaciones, para que quede "explícitamente prohibido" invertir sus recursos económicos de reserva en este tipo de negocios y sólo puedan destinarlos a finalidades con garantía asegurada, como fondos del Tesoro.

Así lo explicó en una entrevista de Europa Press Àngel Miret, uno de los tres administradores judiciales que gestionan la fundación desde julio, cuando una juez de Barcelona acordó intervenir la ONG y otras seis entidades de su entorno y suspender temporalmente a las personas que forman parte del patronato a raíz de una querella presentada por la Fiscalía por un presunto delito continuado de estafa o apropiación indebida, otro societario y asociación ilícita.

Según Miret, la finalidad fundacional de Intervida "es la protección y defensa, sobre todo, de la infancia en el Tercer Mundo" y, por tanto, a la hora de gestionar el dinero que los padrinos donan para este "concreto" objetivo, "lo único que tienes que hacer es coger el dinero e invertirlo a aquella finalidad, no tienes derecho a hacer nada más". "Y, en todo caso, cuando tienes una reserva, la tienes que gestionar con extrema prudencia", añadió.

Sin embargo, Miret reconoció que en el pasado Intervida hizo "inversiones arriesgadas", aunque insistió en que ello "no quiere decir que se haya perdido el dinero" que aportaron los afiliados, de los que unos 70.000 se han dado de baja tras tener noticia de la supuesta malversación de fondos procedentes del apadrinamiento de niños presuntamente cometida por los anteriores gestores.

El administrador, experto en el ámbito de la cooperación humanitaria y profesor de Ciencias Políticas en la Universitat Pompeu Fabra, considera que el interrogante sobre los recursos de la fundación no es tanto "de qué manera se gestionaron, sino la naturaleza de la destinación".

En este sentido, para Miret el debate se centra en si la inversión de los fondos de reserva, que permiten gestionar una empresa en periodos de crisis, "tiene que ser cautelosa, de buen padre de familia, o tiene que ser más arriesgada", opción por la que se inclinaron los anteriores gestores de la entidad.

"Aquí lo que es discutible es hacer inversiones en empresas constructoras o, incluso, en empresas bancarias en Latinoamérica", concretó el administrador, quien recordó que este tipo de gestión de los recursos no es un fraude. A su entender, sin embargo, "una fundación no es más que un capital que se da para una utilidad", y no vale "la excusa" de que la inversión en negocios privados permite obtener más beneficios, ya que "tiene un riesgo".

Miret tiene en cuenta que el dinero con el que dispone Intervida no es de la fundación, sino de terceras personas, y que, por tanto, su única función debe ser "trasladar eficientemente este dinero del donante al niño". "Todo lo que salga de este parámetro es ilegítimo, lo que no quiere decir ilegal, ya que esto lo decidirá el juez", afirmó.

GESTIÓN "CAUTELOSA Y PRUDENTE".

El administrador insistió en que desde ahora la Fundación Intervida llevará a cabo una "administración cautelosa y prudente" de los recursos económicos y señaló que procederán a la liquidación de las inversiones consideradas de riesgo.

Con esta nueva línea de actuación, pretenden convertir esas inversiones en dinero líquido e invertirlo "directamente en el Tercer Mundo" o "nutrir los fondos de reserva a partir de la máxima prudencia financiera".

A este respecto, Miret explicó que actualmente Intervida es titular de una serie de bienes que se adquirieron en la anterior etapa por medio de esas inversiones en empresas privadas y señaló que el proceso para desprenderse de ellos "no es fácil", ya que "tampoco se pueden liquidar de hoy para mañana".

MÁS MECANISMOS DE CONTROL.

Por otro lado, Miret creyó necesario que la Administración revise el sistema de gestión de las organizaciones no gubernamentales, ya que la naturaleza de las fundaciones ha cambiado y han pasado de ser pequeñas asociaciones controladas por pocas personas a entidades "con centenares y miles de empleados, que mueven miles de millones de pesetas y que tienen presencia en todo el mundo".

El administrador apuntó que la normativa actual da instrumentos de control, aunque éstos quizás "no son suficientes", y apostó por "revisar los mecanismos de control para que la sociedad recupere la confianza" en este tipo de fundaciones, ya que hay proyectos de Intervida que funcionan desde hace años y la entidad "ha hecho cosas muy bien hechas y ha aligerado mucho sufrimiento".

Para el administrador, no obstante, "algunas parece que se han hecho mal, pero eso no quiere decir que todo el sistema esté 'estropeado' y, por descontado, tampoco el resto de entidades". "Y Dios nos libre de que mañana la cooperación en el Primer Mundo se acabe en seco por la pérdida de confianza en las instituciones", concluyó.