Publicado 21/03/2022 11:54

Las elecciones en Malta este fin de semana complican la preparación del viaje del Papa a principios de abril

El Papa en el último rezo del Ángelus
El Papa en el último rezo del Ángelus - Europa Press/Contacto/Evandro Inetti

El país vive un ambiente de "tensión" que resta entusiasmo a la visita de un Pontífice que previsiblemente defenderá la acogida de migrantes

ROMA, 21 Mar. (EUROPA PRESS) -

El ambiente "de tensión" social causado por las elecciones generales en Malta, que se celebrarán el próximo 26 de marzo y que fueron convocadas después de saberse que el Papa iba a visitar el país los días 2 y 3 de abril, están "dificultando" la preparación de la visita, que se verá marcada por esta atmósfera.

Así lo ha evidenciado en un encuentro telemático con periodistas el párroco de la Basílica de Cristo Rey en Paola (Malta), Marc André Camilleri, que ha alertado del peligro de que se instrumentalice políticamente el viaje del Papa. "Algunos ya están diciendo que el Papa viene a Malta para celebrar la victoria con ellos", ha asegurado.

En todo caso, ha recordado que fue el nuncio apostólico en La Valeta el que señaló a un diario local que quería que la visita del Papa se realizase antes de que concluyera en abril su misión diplomática.

Según ha explicado la sociedad no está viviendo un ambiente sereno, sino lleno de "tensión". "No hay un ambiente bonito y pacífico. Y esto no nos permite preparar la visita con serenidad", ha asegurado el sacerdote. Del mismo modo, ha apreciado que no hay mucho entusiasmo en las calles. "La visita del Papa cae de las prioridades. La gente piensa en la guerra, en la pandemia, y ahora en las elecciones", ha lamentado.

El presidente del país, George Vella, disolverá el Parlamento para que se celebren elecciones generales el próximo 26 de marzo, diez semanas antes de que termine su mandato y solo una semana antes de la visita del Papa Francisco a Malta.

En su primer viaje apostólico del 2022, el Papa visitará las ciudades de La Valeta, Rabat, Floriana y la isla de Gozo. La sombra de la corrupción que dejó tras de sí el asesinato con coche bomba de Daphne Caruana Galizia en 2017 también estará presente en el viaje del Papa.

La periodista -que fue asesinada a pocos metros de su chalé -tenía un blog de información muy influyente que destapó varios y complejos escándalos de corrupción, entre ellos la rama maltesa de los papeles de Panamá. Para el sacerdote André Camilleri, es muy probable que el Papa dirija un discurso sobre la corrupción. "Es algo que está envenenando la sociedad", ha asegurado.

Otro tema que marcará el viaje del Papa será la cuestión migratoria. El gobierno del país más pequeño de la UE mantiene una política dura, de rechazo a la inmigración. De hecho, se niega a acoger a los migrantes que son rescatados por los barcos humanitarios a pesar de que los naufragios se produzcan en aguas que son de su competencia jurisdiccional. El Papa visitará el domingo el centro de migrantes 'Juan XXII Peace Lab' en Hal Far, donde se dirigirá a los asistentes.

"Se sabe que la prioridad del Papa son los migrantes y esto ha causado cierta controversia --explica--. Para el Pontífice, su prioridad en Malta es visitar a los inmigrantes y esto no ha sido acogido muy bien".

Del mismo modo, ha hecho hincapié en el problema de "superpoblación" que sufre la isla, que es uno de los países con más densidad por habitante de Europa. Así, ha explicado que hay "un límite de personas que pueden estar en la isla" y muchos de los migrantes "entran de forma ilegal y acaban viviendo como esclavos". "Veremos cómo reacciona la gente cuando el Papa domingo vaya al campo de refugiados que llegan a Malta", ha concluido.

Francisco será el tercer Pontífice que visita la isla mediterránea: antes de él, Juan Pablo II visitó Malta en 1990 y 2001, esta última vez para beatificar a dun Gorg Preca, el primer santo maltés de la historia del catolicismo; a sor Adeodata Pisani, abadesa del monasterio de San Pedro de la ciudad de Medina; y a Nazju Falzon, un fraile menor que asistió a los soldados malteses durante la guerra de Crimea. Benedicto XVI había visitado la isla en 2010.