Archivo - Obras del ‘Parque de Ventas’, a 29 de diciembre de 2025, en Madrid (España). - Eduardo Parra - Europa Press - Archivo
MADRID, 11 Feb. (EUROPA PRESS) -
España se encuentra bien posicionada en aspectos como las políticas de inversión en I+D para mejorar la eficiencia energética y la exigencia de que las empresas calculen sus emisiones de gases de efecto invernadero e informen al respecto. Por el contrario, tiene un gran margen de mejora en la reducción de las emisiones del sector del transporte, objetivo que podría alcanzarse con tasas específicas y peajes de congestión.
Esta es una de las conclusiones de un estudio internacional que ha comparado las políticas climáticas de 40 países entre 1990 y 2022 y que ha concluido con que la más efectiva es una combinación de diversas medidas, desde el gravamen de las emisiones de carbono a partir de determinado volumen hasta el establecimiento de medidas fiscales sobre los combustibles fósiles, la investigación o la inversión en energías renovables.
En la investigación, publicada en la revista Climate Policy, han participado entre otros el investigador Ramón y Cajal de la Universidad de Barcelona Xavier Fernández i Marín. En ella los investigadores han podido evaluar la efectividad de 1.737 políticas climáticas --con evidencia empírica suficiente-- gracias a un método estadístico innovador que permite modelar múltiples parámetros de forma simultánea.
Los resultados establecen determinadas políticas como especialmente eficaces: gravar las emisiones de carbono a partir de un determinado volumen o incentivar económicamente su disminución, establecer impuestos sobre los combustibles fósiles, hacer investigación científica sobre el clima e invertir en energías renovables.
Sin embargo, la conclusión de los autores es que un repertorio diverso y exhaustivo de instrumentos políticos es más efectivo que confiar en medidas aisladas. "La mejor opción, pues, es implementar diversas medidas bien coordinadas durante un largo periodo de tiempo", han destacado.
En su artículo, se destaca que los amplios conjuntos de políticas de Suecia y Noruega son muy efectivos para la acción climática. Asimismo, se indica que países como Australia, Canadá o Japón podrían reducir las emisiones de dióxido de carbono de forma efectiva aumentando los impuestos sobre los combustibles fósiles.
Con este estudio, los investigadores quieren ofrecer orientaciones prácticas a los responsables políticos para identificar los instrumentos más efectivos en su contexto nacional específico. Además, indican que el nuevo modelo estadístico desarrollado puede aplicarse a otras áreas de política pública en rápido crecimiento para evaluar la efectividad de las medidas.