Foro de la Familia pide a Rajoy suprimir el matrimonio homosexual y el aborto y defienda el voto para menores de edad

Benigno Blanco, Presidente Del Foro De La Familia
EUROPA PRESS
Actualizado 30/11/2011 21:11:15 CET

El presidente del Foro aplaude el cheque-bebé de Cascos y medidas que apoyan a las madres embarazadas

OVIEDO/GIJÓN, 30 Nov. (EUROPA PRESS) -

El presidente del Foro de la Familia, Benigno Blanco, ha reivindicado este miércoles toda una serie de medidas en apoyo a las familias, como es la supresión de las leyes del matrimonio de parejas del mismo sexo y del aborto, el eliminar la asignatura de Educación para la Ciudadanía e incluso el que los menores de edad puedan votar. Esto último lo harían en representación sus progenitores o tutores, para así compensar el peso real de las familias.

Todas estas sugerencias se incluyen en las 50 propuestas que se hacen al Gobierno y que recoge su libro 'Familias: los debates que no tuvimos', en el que también se recogen unas entrevistas que le hizo el periodista Juan Meseguer y que ha presentado en una conferencia del Ateneo Jovellanos.

"Espero que todas puedan tener buena acogida por el PP", ha indicado en una rueda de prensa previa a la conferencia, antes de añadir que lo que hace falta es proteger la estabilidad del matrimonio, ya que las rupturas afectan a los niños y es una de las causas del empobrecimiento de algunas mujeres.

Blanco ha reconocido que el futuro presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, tiene "una tarea muy difícil por delante" y ha señalado que lo primero debería de ser hacer un diagnóstico preciso de qué está pasando.

Ha incidido en que por encima de las decisiones de los Gobiernos están otras, como las de la UE, a lo que ha sumado, en el caso de España, las políticas económicas "erróneas" de los últimos tiempos que ha hecho la crisis más profunda y con una tasa de paro más alta. En todo caso, ha mostrado su confianza en el líder del PP porque "es un tipo serio y confío en que hará las cosas bien".

BLINDAR A LAS FAMILIAS

Volviendo al título de su libro, ha lamentado que en España no se han debatido muchos asuntos relativos a la familia y que, en cambio, se han adoptado decisiones unilaterales que la afectan, sin tener en cuenta la aportación "impagable" de esta a contar con una sociedad justa. "Es de elemental Justicia crear leyes que la blinden", ha dicho.

Una de las mayores novedades es el voto familiar, es decir, que todos los miembros de la unidad familiar, aunque sean menores, tengan derecho a votar en las elecciones para que se reconozca su peso real. Según él, igual que los progenitores administran su dinero, también el voto. Y aunque es una medida novedosa que debería plasmarse en la Constitución, ha añadido que la de Hungría acaba de recoger esta posibilidad recientemente.

Ha apostado, entre otras cosas, por suprimir Educación para la Ciudadanía al tiempo que ha defendido el derecho de los padres a transmitir su patrimonio moral a los hijos para que sean mejores personas. Por ello, ha pedido una reforma educativa y ha considerado "inadmisible" el que España tenga un 30 por ciento de fracaso escolar, a la vez que ha criticado las restricciones a los padres para elegir centro o las enseñanzas de sus hijos.

También ha instado a derogar la Ley del Aborto, que "no hay por dónde cogerla", a su juicio, y en su lugar crear medidas de apoyo a las mujeres embarazadas para que ni los niños ni ellas se vean desprotegidos. Ha abogado por hacer un cambio profundo en la relación laboral, que ha tildado de "profundamente injusta", y por contar con medidas que, pese a ser concebidas como una ayuda a la maternidad, acaban siendo objeto de discriminación en el mercado de trabajo.

Otro de los cambios a introducir, a su juicio, es la Ley de Dependencia, que "no es financiable". Blanco ha destacado que a veces se aprueban leyes que pueden estar bien, pero luego no hay dinero para sostenerlas. Cree más conveniente, en cambio, políticas sociales de cuidado en la familia de las personas mayores, con apoyo de las instituciones solo en los casos necesarios.

Asimismo, ha apostado por recuperar la Ley del Matrimonio en la que se entienda por la unión de un hombre y una mujer. Para él, el que haya habido ya personas del mismo sexo que se hayan casado no sería inconveniente, ya que en todo cambio legislativo siempre hay unas medidas transitorias.

También ha señalado que todo lo que sean ayudas o medidas que resulten menos oneroso el traer vidas al mundo es "de Justicia". Ha recalcado que la UE destina un 2,2 por ciento del PIB a políticas de apoyo a las familias, mientras que en España el porcentaje no llega al 1,6 por ciento.

APOYO AL CHEQUE-BEBÉ

Preguntado por el cheque-bebé del Gobierno del Principado, ha aclarado que no sigue con detalle la política asturiana pero ha aplaudido la medida, al considerar que todo lo que sea apoyo a la maternidad es "imprescindible". Especialmente, ha incidido en la crisis demográfica y el sistema de pensiones basado en la solidaridad generacional.

"Eso ya no está garantizado", ha advertido. Blanco ha indicado que preferiría que no se tuviera que aplicar medidas como el copago sanitario, aunque ha preferido mostrarse realista. Para él, una sociedad puede ser aquello que pueda pagar.

Por otro lado, no ha querido ahondar mucho en por dónde debería ir la futura reforma laboral, aunque ha resaltado que un modelo que permite que tengamos la mayor tasa de paro de Europa "algún problema tiene".

Ha defendido, eso sí, el aprovechar para introducir medidas que favorezcan la conciliación de la vida laboral y familiar y ha incidido en que las más productivos son las que nacen desde las propias empresas.

Ha abogado, en este sentido, en que estas se preocupen por tener una buena imagen pro familia y ha apuntado a que en España algunas ya lo hacen, como pueda ser como flexibilidad horaria o permisos de maternidad y paternidad. Blanco ha opinado que los horarios laborales son uno de los mayores problemas, ya que se ve normal que uno esté fuera de cada hasta las 20.00 o 21.00 horas, cuando en Europa a las 18.00 ya no encuentras oficinas abiertas.