MADRID 29 Nov. (EUROPA PRESS) -
Hombre de 38 años, con discapacidad física, Formación Profesional y un contrato temporal a jornada completa es el perfil del trabajador con discapacidad empleado en las empresas ordinarias, según un estudio elaborado por Fundación Adecco y la Universidad Rey Juan Carlos con motivo del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, que se celebra el próximo 3 de diciembre.
El estudio, que se ha realizado por segundo año consecutivo, se ha realizado a través de una encuesta a 204 trabajadores con discapacidad que se encuentran desempeñando un empleo ordinario en una empresa privada.
Así, más de la mitad de los trabajadores encuestados (55%) es hombre, frente al 45 por ciento de mujeres. Asimismo, un 74 por ciento ha señalado poseer una discapacidad física, un 15,7 por ciento una discapacidad sensorial (auditiva o visual) y un 10,3 por ciento una discapacidad psíquica o intelectual.
Los encuestados, de edades comprendidas entre 19 y 57 años, tienen una edad media de 38 años y su nivel de estudios, en la mayoría de los casos (35%), se sitúa en la Formación Profesional, seguidos de trabajadores con estudios secundarios (24%) y estudios elementales (21%). Además, un 20 por ciento tiene estudios universitarios ya que un 10 por ciento es diplomado y otro 10 por ciento licenciado.
En cuanto a la modalidad contractual, el 64 por ciento posee un contrato temporal, frente a un 36 por ciento que cuenta con uno indefinido. Sin embargo, la mayoría trabaja a jornada completa (76%), mientras que un 24 por ciento lo hace a tiempo parcial. Respecto a la antigüedad en el puesto, la media se ubica en seis años y la experiencia profesional en once.
CASI EL 70% ESTÁ SATISFECHO CON SU TRABAJO
Por otro lado, los resultados de la encuesta arrojan que un 69,2 por ciento de los encuestados está satisfecho con su puesto de trabajo, el ambiente físico en el que lo desempeña y el trato recibido por parte de la empresa.
En la misma línea, un 72,5 por ciento de las personas con discapacidad empleadas en la empresa ordinaria afirma recibir un alto nivel de apoyo por parte de su jefe inmediato o supervisor. Además, un 76 por ciento de los encuestados considera que los compañeros contribuyen a la comprensión del funcionamiento de la empresa, al facilitar la integración y socialización en el puesto de trabajo.
El estudio también revela que los factores motivacionales en el entorno laboral de un trabajador con discapacidad son muy similares a los que favorecen la felicidad laboral de cualquier empleado. Así, un 59 por ciento contempla la posibilidad de marcharse de su empresa si no cuenta con el apoyo esperado de la organización y los recursos necesarios para realizar su trabajo.
Por último, respecto a las recomendaciones para la prevención de riesgos psicosociales, el documento aboga por dotar a los trabajadores con discapacidad de recursos para afrontar los riesgos psicosociales en el trabajo, como estrés laboral, demandas psicológicas o 'burnout', entre otros aspectos.