Actualizado 16/06/2007 12:23 CET

El 'Nuestra Madre del Loreto' espera provisiones para volver a faenar, tras el desembarco de los inmigrantes

MADRID, 16 Jun. (EUROPA PRESS) -

La tripulación del pesquero español 'Nuestra Madre del Loreto' espera a recoger provisiones para abandonar el puerto de Trípoli y volver a faenar, después de que fueran entregados a las autoridades libias los 26 inmigrantes que rescataron el pasado miércoles, según informó a Europa Press el patrón de la embarcación, José Luis Sestayo.

El barco de Santa Pola llegó alrededor de las 3:15 horas de esta madrugada al puerto libio, después de recibir la autorización de las autoridades del país africano. Poco después fueron autorizados también a desembarcar, por lo que alrededor de las 3:45 horas abandonaron el barco y fueron entregados a las autoridades 25 inmigrantes, todos entre 18 y 25 años y procedentes de Nigeria y Malí. El cadáver del rescatado que falleció tras arrojarse por la borda pudo abandonar la embarcación una hora más tarde, según explicó Sestayo.

La tripulación de 'Nuestra Señora del Loreto' se encontraba en estos momentos esperando a un intérprete que les acompaña en sus labores y que "alrededor de las 6:00 horas se fue a descansar un poco". Después, recogerán provisiones y volverán a la mar para faenar.

Sestayo explicó que los inmigrantes "no se enteraron" de que regresaban a un puerto africano, ya que pasaron la noche "dormidos bajo cubierta". "Sólo uno de ellos que hablaba algo de inglés y entendía algo de medicina supo que no nos dirigíamos a un puerto italiano o español", indicó. "Lo cogimos varias veces llorando, pero creo que no les dijo nada (al resto de inmigrantes), porque venían todos muy tranquilos", explicó.

Ahora, los tripulantes del barco esperan abandonar el puerto y poder descansar, ya que se encuentran "muertos de sueño y demasiado cansados", relató Sestaya.

El barco español inició la marcha hacia Trípoli en torno a las 17.00 horas de ayer, pero fueron necesarias las gestiones de las autoridades españolas para que las autoridades libias autorizaran que la embarcación atracara en puerto.

RESCATE

'Nuestra Madre del Loreto' rescató el pasado miércoles, 13 de junio, a los 26 inmigrantes, que viajaban en una patera que había naufragado. Sobre las 23.00 horas de ese día, los pescadores se percataron de la presencia de una pequeña lancha motora, que portaba una luz y se encontraba a la deriva. Esta embarcación se acercó al pesquero e incluso colisionó, causando algunos daños en el motor.

A continuación, uno de los inmigrantes se lanzó al mar con una garrafa en la mano, y se dirigió a nado hacia el barco. No obstante, las fuertes corrientes que se registran en esa zona, arrastraron al inmigrante y obligaron a la tripulación del buque a acudir en su auxilio, y subirlo a bordo.

El resto de los inmigrantes permaneció durante toda la noche en la lancha motora, que fue amarrada al barco español. Con las primeras luces del día, los inmigrantes se arrojaron al mar obligando de nuevo a los pescadores españoles a rescatarlos uno por uno. No obstante, uno de los tripulantes de la patera falleció antes de ser socorrido por los pescadores españoles, al volcarse la lancha y quedar hundido en el mar debajo de sus compañeros.

Al conocer ayer la negativa de las autoridades libias, el patrón de la embarcación se puso en contacto telefónico con un médico de Madrid, para que le diera las indicaciones necesarias para conservar el cuerpo sin vida del inmigrante fallecido.

Conforme a estas indicaciones, la tripulación del barco español alojó el cadáver en el congelador de la embarcación, bajo una temperatura de entre 4 y 7 grados bajo cero, con todos los orificios taponados, para su mejor conservación, según detalló Sestayo.

El buque 'Nuestra Madre del Loreto' tiene base en Santa Pola, si bien la totalidad de su plantilla es gallega. Esta embarcación se dedica a la captura de quisquilla y suele permanecer en alta mar por periodos de un mes y medio. Cuando tuvo lugar el rescate, se encontraba faenando a 90 millas de la costa de Libia, y tenía previsto volver para la festividad de la Virgen del Carmen, el próximo 16 de julio.

Se da la circunstancia de que el armador de esta embarcación, José Durá, casualmente ocupaba el cargo de patrón de la embarcación 'Francisco y Catalina', también dedicado a la captura de quisquilla con base en Santa Pola, que en julio de 2006 rescató a 51 inmigrantes en aguas de Libia, a 100 millas de Malta.