Los obispos advierten de que "meterse" con las creencias religiosas "no puede salir gratis"

Actualizado 26/02/2016 9:28:09 CET

MADRID, 25 Feb. (EUROPA PRESS) -

Los obispos españoles consideran que "meterse" con las convicciones religiosas de las personas "no puede salir gratis", en referencia a la exposición de Abel Azcona con 242 formas consagradas formando la palabra 'pederastia' y a otros actos contra la libertad religiosa.

"Meterse con las convicciones no puede salir gratis. Si esos actos son delictivos y atentan contra los derechos fundamentales de las personas entre los que entran las convicciones religiosas, tienen una responsabilidad", ha advertido el secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española, José María Gil Tamayo, al término de la reunión de la Comisión Permanente de la CEE.

Preguntado por si la respuesta de la Iglesia en el caso de Azcona podría ser la misma que la del arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, que perdonó a Rita Maestre por participar en la protesta en la capilla de la Complutense, Gil Tamayo ha insistido en que la Justicia es la que debe determinar las responsabilidades en casos delictivos y en que "no se pueden transgredir derechos fundamentales" bajo el pretexto de lo estético o de la libertad de expresión.

"La libertad de expresión no ampara la transgresión de derechos fundamentales. Los derechos tienen que estar armonizados. No se puede transgredir so capa de estética lo que tiene toda una carencia ética", ha subrayado, al tiempo que ha criticado la "libertad salvaje" y el "libertinaje".

En todo caso, Gil Tamayo ha precisado que "no" sienten que la libertad religiosa esté en peligro ante el nuevo escenario político y ha asegurado que España "no está en un estado de persecución religiosa". No obstante, los obispos consideran importante recordar que debe existir un respeto recíproco, al ejercicio la libertad religiosa y a los no creyentes.

Además, ha añadido que el recordatorio debe ser a todos los niveles, no solo ante el "laicismo excluyente" sino también frente a los "radicalismos fundamentalistas". "Esos peligros los tenemos. Y lo mismo que no se puede atentar en nombre de Dios, no se puede atentar contra las convicciones de los demás en nombre de una libertad de expresión artística", ha precisado.