MADRID, 10 Jun. (EUROPA PRESS) -
La ONG Rescate presenta hasta el próximo 13 de junio la exposición fotográfica 'En su piel. Miradas por la integración' en Casa de América, en la que tratan de "romper estereotipos" sobre la inmigración, con un recorrido comisionado por el ganador de 'World Press Photo of the Year' Samuel Aranda.
En un momento de gran debate social sobre las personas que solicitan protección internacional, la muestra aporta una visión cultural y social diferente a la habitual gracias a la visión de estos profesionales de la mirada que recogen sus imágenes en puntos del origen de los refugiados, de su viaje y de la llegada.
La exposición está compuesta por imágenes del dos veces galardonado con el 'Premio Nacional de Fotoperiodismo' Santi Palacios; el también doble ganador del 'World Press Photo' Matías Costa; y la fotógrafa Irene Zottola, entre otros.
En una entrevista para Europa Press, Aranda ha explicado que el recorrido, compuesto también por imágenes tomadas por Juan Manuel Castro Prieto, Xavier Miserachs, César Dezfuli, Diego Ibarra, Sebastián Bruno y Carmen Secanella, mezcla golpes de realidad con imágenes duras para "entender el sufrimiento" de los movimientos migratorios. Además, recoge otras instantáneos de momentos íntimos de los refugiados tras llegar a su destino final.
Aranda continúa explicando que las fotos están ordenadas para evitar un "distanciamiento emocional" que pueda provocar ver demasiado sufrimiento de manera continuada, por lo que intercala imágenes de conflictos bélicos con otras de momentos cotidianos.
Mientras señala una gran foto de unos inmigrantes argentinos trabajando el campo, el comisario afirma que la única diferencia de un español con esas personas es que ellos nacieron en otro país, nada más, por lo que quisiera que el visitante reflexione "si el tema migratorio es un tema de raza o de miedo al extraño".
El fotógrafo español profundiza sobra una de sus intenciones con la exposición: que las personas cambien su percepción respecto a los inmigrantes que se encuentran por la calle. "Para mí sería una victoria. Que cuando vean a un chico o una chica africana, marroquí, o de América Latina digan 'oye, voy a hablar con esa personas', en lugar de girarle la cara y seguir andando", confiesa el comisario sobre el impacto que desea con la exposición.
EL ANTES Y EL DESPUÉS DE LA MIGRACIÓN
De las al menos diez secciones de la exposición, dos de ellas son de instantáneas de Irene Zottola. La primera se trata de una serie de fotografías con un toque más artístico que fotoperiodístico hecha en Tánger (Marruecos), mientras que la segunda captura la nueva vida que hacen las personas una vez llegan a España y, en especial, en los centros de la ONG Rescate.
Zottola explica que las primeras fotos tratan "un diálogo" entre España y los países del Magreb, que gira en torno a las preguntas sobre lo qué hay al otro lado del mar y lo qué el mar evoca a los entrevistados.
"Desde allí nos tienen muy ubicados, a Europa en general, nos conocen muchísimo más porque somos la Europa soñada y el ideal, y ahí nosotros no tenemos ni idea", reflexionaba sobre la relación entre Europa y sus vecinos del sur mientras observa su proyecto.
La segunda sección, y la que cierra la experiencia, consiste en los retratos de dos familias que viven en un centro de acogida de la ONG Rescate que, en palabras de Aranda, está sin enmarcar "como con un post-it'", pues su estancia ahí "es algo efímero", están de paso.
EL "EFÍMERO" PASO POR LOS CENTROS Y EL PAPEL DE LA ONG RESCATE
Desde la ONG Rescate, su director general, Carlos Echanove, explica que tienen proyectos tanto en España como en países en conflicto --Níger, Etiopía o Palestina-- con los que quieren que los refugiados, que han tenido que desplazarse o huir de sus países de origen, "rehagan sus vidas ahí donde han llegado".
"A las personas que llegan y piden protección internacional, tenemos programas para ayudarles a insertarse, a integrarse en la sociedad española", detalla Echanove respecto a su papel a la hora de recibir a personas que llegan a España tras huir de discriminaciones o persecuciones.
Además, la organización cuenta con programas que fomentan la inserción laboral una vez una vez las personas tienen la situación regularizada, hayan aprendido español y hayan "hecho duelo de su situación anterior". "Más o menos el 90-95% de las personas salen con trabajo", celebra el director general de la organización.