El Papa advierte al clero de Mozambique del peligro de "petrificarse" y anunciar "algo gris" que no atrae a nadie

Publicado 05/09/2019 18:58:27CET

ROMA, 5 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Papa ha advertido ante religiosos y sacerdotes de Mozambique del peligro de "petrificarse" y anunciar "algo gris" que no atrae a nadie al tiempo que les ha invitado a "salir de los lugares importantes y solemnes" para desarrollar una Iglesia en salida.

"En ese lamento por los tiempos pasados, nos vamos petrificando y en lugar de profesar una Buena Nueva, lo que anunciamos es algo gris que no atrae ni enciende el corazón de nadie", ha sentenciado el Santo Padre durante su tercer encuentro en Maputo en la primera etapa de su viaje a África.

Francisco ha dicho que para combatir la crisis de identidad sacerdotal es necesario que todos juntos -obispos, catequistas, consagrados y seminaristas- puedan "cultivar y desarrollar" su vocación.

El Pontífice ha reivindicado la labor de los primeros cristianos y de los misioneros de los que ha destacado su capacidad para volver a "donde era evidente que la iniciativa y el poder eran de Dios". "A veces sin querer, sin culpa moral, nos habituamos a identificar nuestro quehacer cotidiano como sacerdotes con ciertos ritos, con reuniones y coloquios donde el lugar que ocupamos en la reunión, en la mesa o en el aula es de jerarquía", ha avisado.

También ha invitado a la Iglesia de Mozambique a alejarse de actitudes propias de los doctores de la ley "siempre cumpliendo, siempre creyendo que la paga es proporcional al esfuerzo que haga". "Renovar el llamamiento muchas veces pasa por revisar si nuestros cansancios y afanes tienen que ver con cierta mundanidad espiritual, pasa por elegir, decir sí y cansarnos por aquello que es fecundo a los ojos de Dios, que hace presente, encarna, a su Hijo", ha añadido.

Francisco ha subrayado el testimonio de una catequista, una mujer mozambiqueña con "entusiasmo por evangelizar, por cumplir con su compromiso bautismal" y la ha puesto como ejemplo de la cultura del encuentro ya que como muchos otros "al dejarse visitar aceptan gustosos que el otro los transforme al regalarle su cultura, sus modos de vivir la fe y de expresarla".

El Pontífice ha destacado en este sentido la cultura del encuentro frente a las "distancias, los regionalismos y particularismos" o "el estar constantemente construyendo muros atentan contra la dinámica de la encarnación, que ha derribado el muro que nos separaba".

"Vosotros que habéis sido testigos, al menos los mayores, de divisiones y rencores que terminaron en guerras", ha recordado Francisco ante los católicos de Mozambique. A ellos, ha pedido que no sean "parte del problema de las competencias, menosprecios y divisiones de unos con otros", sino "puerta de solución, espacio donde sea posible el respeto, el intercambio y el diálogo".

El Papa también ha mencionado la realidad de los matrimonios interreligiosos de los que ha señalado que es un reto frente a una "tendencia asentada" a "la fragmentación, a separar en vez de unir, como también lo es el vínculo entre nacionalidades, entre razas, entre los del norte y los del sur, entre comunidades, sacerdotes y obispos".

De nuevo, el Papa ha reclamado "una cultura del encuentro en una pluriforme armonía" y ha instado a no quedarse "paralizados por una lógica que enfrenta, divide, condena".

Antes del discurso ante el clero de Mozambique, el Papa ha sacado tiempo para recibir a un grupo de la fundación pontificia Scholas Ocurentes que le han regalado una tela de falda típica llamada "capulana", similar a la que llevan en Mozambique. El Pontífice ha hecho el amago de ponérsela.

Esta mañana el Papa ha elogiado al presidente de Mozambique, Filipe Nyusi, y al líder del antiguo grupo rebelde Resistencia Nacional Mozambiqueña (RENAMO), Ossofu Momade, por su valentía para firmar un histórico acuerdo de paz tras un largo conflicto que duró más de quince años.

La contienda terminó en 1992 con los Acuerdos de Roma, propiciados por la Comunidad de San Egidio, la Iglesia local y el Gobierno italiano. El último cuarto de siglo ha estado marcado por el resurgimiento de conflictos, pero los últimos años han sido de relativa calma, facilitando la firma el pasado 1 de agosto del acuerdo de paz.

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