Archivo - La fachada del Senado tras el acto de Izado Solemne de la bandera de España, en la plaza de La Marina Española, a 6 de diciembre de 2023, en Madrid (España). El Izado de la bandera Nacional está organizado por el Estado Mayor de la Defensa, en h - Alejandro Martínez Vélez - Europa Press - Archivo
MADRID, 28 Nov. (EUROPA PRESS) -
El PP ha rebajado en el Senado las exigencias de atención en lenguas cooficiales con la introducción de varias enmiendas en el proyecto de Ley por la que se regulan los servicios de atención a la clientela, que Junts había señalado como una de las cinco leyes que quería 'indultar' tras formalizar su ruptura con el Gobierno.
No obstante, la propuesta del PP deberá ser refrendada la próxima semana por el Pleno del Senado donde tiene mayoría absoluta. Sin embargo, el Congreso deberá avalar después los cambios introducidos en la ley a su paso por el Senado o devolverla al texto original que envió la Cámara Baja.
"Existirá la obligación de prestar atención al cliente en las lenguas cooficiales exclusivamente para las empresas, que tengan su sede, establecimiento, delegación o centro de prestación de servicios situado en el territorio de la comunidad autónoma en la que dicha lengua tenga carácter oficial. Fuera de dicho ámbito territorial, las empresas únicamente estarán obligadas a garantizar la atención en castellano", señala la enmienda introducida en el texto gracias a la mayoría del PP.
Además, los 'populares' fijan que la presentación de consultas, quejas, reclamaciones o incidencias en lenguas cooficiales "solo será exigible cuando la relación de atención al cliente se produzca dentro del territorio de la correspondiente comunidad autónoma con lengua cooficial". Además, se elimina la necesidad de que los trabajadores deban contar con formación específica previa en idiomas cooficiales.
La Comisión de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 del Senado ha aprobado este viernes el dictamen del Proyecto de Ley por la que se regulan los servicios de atención a la clientela. El dictamen ha salido adelante con el único apoyo del PP que tiene mayoría absoluta en la Cámara Alta, la abstención de Vox y el voto en contra de PSOE, Junts, ERC, PNV y Más Madrid.
El proyecto de ley, que procede del Congreso, continuará el trámite parlamentario y pasará al Pleno de la Cámara Alta la próxima semana tras haber incorporado en la Ponencia, por mayoría, las 51 enmiendas (28 a 44, 46 a 63, 80 a 87, 89 a 92, 97 y 98) del Grupo Popular en el Senado. Ante el rechazo de sus propuestas en este trámite, los portavoces del PSOE, PNV, ERC y Más Madrid han avanzado que las mantendrán vivas para su debate y votación en el Pleno.
CONSUMIDORES EN LUGAR DE PERSONAS CONSUMIDORAS
Entre los cambios que ha introducido el PP cambia el término "clientela" por "cliente" y "personas consumidoras vulnerables" por "consumidores en situación de vulnerabilidad"; aumenta el plazo máximo para dar respuesta y resolución a las consultas, quejas, reclamaciones o incidencias que pasa de los 15 a 30 días hábiles; y traslada los requisitos que deberán cumplir las empresas privadas a la Administración General del Estado y a sus empresas y sociedades.
Asimismo, el PP ha añadido otro cambio de modo que la atención personalizada se prestará a la mayor brevedad posible desde su solicitud, "garantizando que el 90% de las solicitudes de atención personalizadas sean atendidas, de media anual, en un plazo inferior a tres minutos desde que la clientela efectúe la solicitud".
Por otro lado, los 'populares' han modificado las definiciones de consulta, incidencia y horario comercial; el horario del servicio de atención al cliente en el caso de actividades por vía electrónica será un mínimo de 8 horas en los días laborables frente al "24/7" anterior.
Además, se ha incorporado una enmienda de supresión a la disposición final cuarta, que modifica la Ley 13/2011, de regulación del juego, relativa a la publicidad de las apuestas y juegos de azar.
QUEJAS DE LOS PORTAVOCES
Varios portavoces han mostrado su disconformidad con los plazos de la tramitación. "Ha habido un día para estudiar 98 enmiendas. No nos parece de recibo", ha declarado la portavoz del PNV, Nerea Ahedo, mientras que el representante de Junts, Francesc Xavier Ten, ha manifestado que "esta ley estuvo 469 días en el Congreso para empezar el trámite parlamentario de la ponencia allí". "Y aquí llega en 8 días", ha remarcado.
"Venimos aquí, ponemos el turbo y nos dan menos de 24 horas para analizar 98 enmiendas que transforman una ley como un calcetín", ha aseverado desde ERC, Laura Castel.
En la sesión de la Comisión, todos los grupos han rechazado la propuesta de veto de Vox, cuyo portavoz, Ángel Pelayo Gordillo, ha argumentado que "ya existen normas suficientes en materia de atención al consumidor", que "las obligaciones son desproporcionadas para las empresas" y porque la ley se ha convertido "en un instrumento más para satisfacer exigencias lingüísticas de los nacionalistas por parte del Gobierno del señor Sánchez".
La senadora del PP Carmen Riolobos ha anunciado su voto en contra de la propuesta de veto de Vox porque "es una ley imprescindible para los consumidores españoles". "Llevamos reclamándola más de quince años y es importante que se apruebe, aunque sea con unos mínimos y no con unos máximos", ha manifestado.
Desde el PSOE, su portavoz María del Lirio Martín ha criticado que, "como siempre, Vox mantiene un sesgo ideológico de extrema derecha que no se corresponde ni con el avance de la sociedad española ni con la realidad jurídica" del país. "A Vox solamente le interesa contraponer y hacer ruido en cuestiones que están reguladas constitucionalmente, como, por ejemplo, la cuestión de las lenguas oficiales", ha subrayado.
La portavoz de Más Madrid en la Cámara Alta, Carla Antonelli, ha hablado de "pataleta" de Vox y ha añadido: "Que siga así el Partido Popular, que día a día le van comiendo la tostada".