Archivo - El presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, Georg Batzing. - Nicolas Armer/Dpa - Archivo
MADRID 20 Ene. (EUROPA PRESS) -
El actual presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, el obispo Georg Bätzing, ha renunciado a ser reelegido en la Asamblea Plenaria de Primavera de la Conferencia Episcopal Alemana que tendrá lugar del 23 al 26 de febrero de 2026 en Würzburg.
"Para permitir una reflexión exhaustiva previa, me gustaría informarles que no estaré disponible para la reelección. He tomado esta decisión tras consultar y deliberar cuidadosamente", ha señalado Bätzing, en una carta dirigida a los obispos alemanes, según ha informado la Conferencia Episcopal Alemana.
En la misiva, el obispo Bätzing asegura que ha sido "un gran honor y una alegría" desempeñar este servicio "en tiempos verdaderamente difíciles, que a la vez abren nuevas oportunidades para forjar el futuro".
Además, expresa su gratitud a todos los que le han apoyado con aprecio y a los que han realizado críticas constructivas durante los últimos seis años y desea a los obispos "continuidad para el diálogo abierto, el debate constructivo y la disposición a conectar mutuamente, para juntos poder dar testimonio de la alegría de la fe a los fieles".
EL CAMINO SINODAL ALEMÁN
Bajo el mandato de Bätzing se avanzó en el camino sinodal alemán que empezó a andar en 2019, antes de la convocatoria mundial del Sínodo convocada en 2021 por el Papa Francisco, planteado como un proceso en el que laicos y religiosos germanos, también obispos, debatían propuestas de cambio en la Iglesia católica, algunas polémicas, como repensar la moral sexual sobre la homosexualidad o el sacerdocio femenino.
Este afán de reforma nació a partir del informe de 2018 que sacaba a la luz 3.677 casos de abusos sexuales cometidos por miembros de la Iglesia a menores en los últimos 70 años. Según datos de la Conferencia Episcopal de Alemania en 2021, un total de 359.388 personas abandonaron la Iglesia Católica, batiendo así el récord de 2019, cuando hubo 273.000 decidieron dejarla.
Más allá de Alemania, el camino sinodal alemán ha sido motivo de fricciones continuas entre el Vaticano y los prelados alemanes. La Santa Sede ha intervenido en varias ocasiones en el proceso y, de hecho, comenzaron un diálogo en 2022 con la visita de ad limina de los obispos alemanes, que continuó con encuentros en julio de 2023 y marzo de 2024.
Por ejemplo, en marzo de 2023, el secretario de Estado de la Santa Sede, el cardenal Pietro Parolin, advirtió de que el Camino Sinodal Alemán estaba adoptando decisiones "que no encajan con lo que es la doctrina actual de la Iglesia", después de que este proceso de la Iglesia germana aprobase por amplia mayoría la bendición de parejas del mismo sexo a partir de marzo de 2026.
Asimismo, en noviembre de 2023, el Papa Francisco expresó su preocupación por el camino sinodal alemán, en concreto, por los "ya numerosos pasos concretos" con los que "grandes porciones" de la Iglesia alemana "amenazan con alejarse cada vez más del camino común de la Iglesia universal". Así lo indicó en una carta en respuesta a las "preocupaciones" expresadas por cuatro mujeres, teólogas y filósofas.
El 22 de marzo de 2024, la Santa Sede y la Iglesia alemana acordaron que esta comunicaría a Roma los pasos de dicho camino "en conformidad con la eclesiología del Concilio Vaticano II, las disposiciones del Derecho Canónico y los frutos del Sínodo de la Iglesia universal que presenten a la Santa Sede para la aprobación".
En junio de ese mismo año, el Vaticano y la Iglesia alemana acordaron diseñar juntos un proyecto para constituir un organismo sinodal --conformado también por laicos-- acorde al derecho canónico que someterá sus decisiones al Vaticano y estará jerárquicamente por debajo de la Conferencia Epsicopal alemana.
La intención del Camino Sinodal era crear en 2026 un Consejo Sinodal que tuviera una autoridad análoga a la de la jerarquía eclesial pero desde el Vaticano advirtieron de que la constitución de un órgano de decisión paralelo al de la jerarquía episcopal de ese país "no está previsto por el derecho canónico vigente y, por tanto, una resolución de la Conferencia Episcopal Alemana en este sentido sería inválida".